Opinión

Oveja Negra

“Si malo es el gringo que nos compra, peor es el criollo que nos vende”.

Editorial de Fernando Gomez, director del Colectivo de Medios Oveja Negra, desarrollada en la emisión radial del día 13 de Septiembre en Radio Rebelde.

gomez

¡ATENCIÓN: caos de tránsito en el microcentro de la Ciudad! Intente evitar la zona del bajo porteño. Una concentración de manteros de la soberanía nacional está rematando la Argentina a las multinacionales que depredan el planeta.

Alguna vez, Evita nos enseñó que “más abominable aún que los imperialistas son los hombres de las oligarquías nacionales, que se entregan vendiendo y a veces regalando por monedas o por sonrisas, la felicidad de sus pueblos”.
Mauricio Macri catalogó cariñosamente como “mini Davos” al formalmente denominado “Encuentro de Inversiones y Negocios” que se desarrollará hasta el día jueves en nuestra Patria. Una suerte de subasta de la independencia económica Argentina al peor postor.

Dos mil gerentes o directivos de los principales grupos económicos transnacionales y las corporaciones locales, son los convocados a un encuentro donde expondrán los principales ministros del gobierno (aquellos que llevan adelante desde sus carteras las principales políticas de ajuste brutal de la Argentina) y economistas aliados de los intereses foráneos. Expondrán acerca de la oportunidad de negocios que se abre con la implementación de una nueva fase del neoliberalismo en la región.

Básicamente, darán cuenta que en apenas ocho meses han reducido drásticamente la participación del Estado en la economía. Han liberalizado el mercado nacional admitiendo el ingreso irrestricto de bienes y servicios de capitales externos a nuestro país, que no tienen que reinvertir utilidades y se pueden llevar la guita que generen a sus casas matrices… Pero principalmente, que los recursos estratégicos de nuestra Nación están en venta para explotación colonial, aquellos que apuntalan el desarrollo energético y que constituyen la reserva estratégica para la soberanía nacional.

Fundamentalmente intentarán mostrarle a la manga de mercenarios que convocaron, que en la Argentina vienen gestando las condiciones para hacer crecer la desocupación de manera abrupta. El fin es alcanzar una rápida flexibilización laboral que les permita maximizar sus ganancias pagando salarios de miseria.

¿No nos crees? Miralo de éste modo. Una de las multinacionales de mayor peso económico mundial que llega para multiplicar las inversiones en el país es Siemens. Acusada en Europa de casos de sobornos en distintos continentes para obtener ventajas monopólicas en la construcción de reactores nucleares. Lo paradójico es que en marzo de éste año decidió despedir dos mil quinientos laburantes en Alemania, su país de origen. Lo hizo porque extendía su red de negocios en África, tierra en la que financiando dictaduras, impusieron modelos de esclavitud en los que se pagan salarios de miseria. Los costos laborales de los que tanto habla Macri.

Otras de las multinacionales convocadas son Coca Cola, Pepsi Co, Nestle y Unilever. Todas, concentran marcas de alimentos que conoces. Todas ellas empresas que precisan de materias primas a bajo costo y fundamentalmente, una mano de obra extremadamente barata. Unilever tiene una larga experiencia en el saqueo de África (colaboradora del apartheid, consolidó militarmente extensas plantaciones para la obtención de productos primarios en el Congo, Kenia y Tanzania) donde aniquiló la competencia para bajar el precio del té y explotar trabajadores agrícolas bajo regímenes de esclavitud.

También Macri logró arrimar a la British Petroleum, que hace años viene queriendo extender su negocio petrolero que ejerce ilegalmente en Malvinas al resto de la plataforma y el continente. Son los mismos que nuclean en su División de Seguridad, un ejército privado que importa armamento con el objetivo de financiar a grupos paramilitares y policías locales en las zonas petroleras de Colombia. Son la espada de la corona británica, que no sólo no está dispuesta a sentarse a discutir la soberanía de nuestras Islas del Atlántico Sur, si no que siguen considerando a nuestra tierra como un objetivo colonial.

El “Encuentro de Inversiones y Negocios” que encabeza Macri, es la muestra más vulgar de la vigencia de la categoría “Vende Patria”. Pretenden lotear la riqueza de nuestra tierra, nuestro subsuelo y entregarla a los intereses de las empresas para las que trabajaban hasta hace meses, la mitad de sus  funcionarios. No sin antes asegurarles algunas cuestiones fundamentales que le van a intentar aclarar en ésta farsa.

Algunas de ellas son: que cuentan con un Gobierno que va a garantizarles pocas restricciones, la seguridad jurídica de poder llevarse las ganancias al extranjero y va a orientar todas sus fuerzas a disciplinar a los trabajadores para planchar los salarios y flexibilizar las condiciones de trabajo, reprimiendo cualquier intento de organización popular. 

En tanto Infobae, Clarín y La Nación, le asegurarán la gendarmería mediática que legitime sus pretensiones.
Te lo dijimos en enero y te lo ratifican ellos mismos. El gobierno es el principal enemigo de las trabajadoras y los trabajadores en nuestro país, quieren condenar a los humildes a morirse de hambre. Un peronismo que no está a la altura de ofrecerle pelea a esta brutal política de  saqueo, no es peronismo. Un peronismo que no sienta en el lomo el dolor de los  humildes, se parece más a los explotadores que a los pobres de nuestra tierra, cuyos intereses tiene que representar. Una fuerza política que no pueda expresar esto no sirve para una mierda.  

Macri, las potencias extranjeras y las corporaciones económicas que lo llevaron al Gobierno, vienen a consolidar un nuevo Estatuto del Coloniaje, tal y como lo catalogaba el gran Jauretche. Cuando empezamos a ver las postales de este “mini Davos” recordamos la vigencia y la simpleza de sus enseñanzas: “Si malo es el gringo que nos compra, peor es el criollo que nos vende”.