Después de que el tribunal anunció su decisión no unánime por 5 votos contra 2, los jueces sorprendieron a muchos comentaristas legales mediante la concesión a los abogados de Assange de una oportunidad de impugnar su decisión; la primera reconsideración de este tipo desde el polémico caso de extradición hace más de una década contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet. La decisión se tomó casi dos años después del dia en que el soldado Bradley Manning fue arrestado en Irak por la supuesta fuga de cientos de miles de documentos clasificados del gobierno de Estados Unidos a WikiLeaks. Los casos nos recuerdan que con demasiada frecuencia, los denunciantes padecen, mientras los criminales de guerra caminan.
Assange no ha sido acusado de ningún delito, sin embargo, ha estado bajo arresto domiciliario en Inglaterra durante casi dos años, desde que una «orden de detención europea» fue emitida por Suecia (algo importante: por un fiscal, no por un juez). Con la esperanza de interrogar a Assange, el fiscal dictó la orden de sospecha de violación, coacción ilegal y acoso sexual. Assange se ofreció a reunirse con las autoridades suecas en su embajada en Londres, o en Scotland Yard, pero su oferta fue rechazada.
Assange y sus partidarios alegan que la orden es parte de un intento del gobierno de los EE.UU. para encarcelarlo, o incluso ejecutarlo, y para cerrar Wikileaks. En abril de 2010, WikiLeaks publicó un video militar de EE.UU. que se llama «Asesinato Colateral», con imágenes gráficas que muestran una unidad de helicópteros Apache matando a por lo menos 12 civiles iraquíes, entre ellos un camarógrafo de Reuters y su chofer. En julio de 2010, WikiLeaks publicó los registros de la guerra de Afganistán: decenas de miles de comunicaciones militares secretas de Estados Unidos que pusieron en evidencia el registro oficial de la ocupación violenta en Afganistán, la escala de las muertes de civiles y los probables crímenes de guerra. La orden de detención sueca le siguió pocas semanas más tarde.
Son tantas las figuras públicas que han pedido el asesinato de Assange que un sitio web fue creado para catalogar las amenazas. El ex gobernador de Arkansas, candidato presidencial y comentarista de Fox News, Mike Huckabee dijo: «Cualquier cosa menos que la ejecución es una pena demasiado amable.» el prominente conservador Bill Kristol, dijo, «¿Por qué no podemos usar nuestros diferentes recursos para hostigar, arrebatar o neutralizar a Julian Assange y sus colaboradores, estén donde estén? »
Las amenazas de muerte de los ideólogos de la derecha son una cosa. La principal preocupación con la extradición a Suecia es que Assange será luego extraditado a los Estados Unidos. En otro destacado documento publicado por Wikileaks, llamado Archivos de Inteligencia Global, una porción de hasta 5 millones de correos electrónicos fueron liberados de una empresa privada de inteligencia global llamada Stratfor, con sede en Austin, Texas. El vicepresidente de inteligencia de la empresa, Fred Burton, escribió en un correo electrónico el 26 de enero 2011: «No es publico; tenemos una acusación sellada para Assange. Por favor proteger». Si la acusación se ha emitido en secreto, entonces Assange podría encontrarse bajo custodia de los EE.UU. poco después de aterrizar en Suecia. Él podría ser acusado de espionaje (el gobierno de Obama ya ha invocado a la ley más que todas las anteriores administraciones de EE.UU. combinadas), y podría ser encarcelado de por vida o ejecutado.
El Reino Unido considera cuidadosamente las solicitudes de extradición, tal como se demostró en la famosa campaña del juez español Baltasar Garzón para procesar al ex dictador chileno Pinochet por las torturas cometidas bajo su mandato desde 1973 hasta 1990. Sobre la base de acusaciones de Garzón, Pinochet fue detenido en 1998 durante un viaje a Londres. Después de 16 meses de audiencias, los tribunales británicos finalmente decidieron que Pinochet podía ser extraditado a España. El gobierno británico intervino, haciendo caso omiso de la decisión de la corte, y le permitió regresar a Chile.
Garzón es conocido por tomar parte en casos globales de derechos humanos bajo la doctrina de jurisdicción universal, acusar a Osama bin Laden por los ataques del 9/11, e investigar el abuso de los prisioneros de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo. Cuando comenzó a investigar los abusos cometidos bajo el gobierno fascista del general Francisco Franco, que gobernó España durante 40 años, Garzón se convirtió en el blanco de la derecha española y fue inhabilitado a principios de 2012, lo que puso fin a su carrera legal.
El juez Garzón y Julian Assange se han enfrentado al poder establecido, ya sea gubernamental, militar o corporativo. Bradley Manning está acusado de lo mismo. En diferentes grados, sus vidas han cambiado para siempre: sus carreras, sus libertades y su reputación han sido amenazadas o destruidas. Esta semana, Hillary Clinton va a hacer el primer viaje oficial a Suecia en años. ¿Por qué? ¿Qué papel está jugando el gobierno de EE.UU. en el caso de Assange? Los acontecimientos de esta semana demuestran de manera crucial el derecho del público a saber y por qué los denunciantes deben ser protegidos.



