El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, emitió un comunicado en el que afirma que en la isla se siguen «con suma atención los acontecimientos de orden interno que ocurren en Libia y su repercusión internacional».
«Algunos políticos y medios de prensa estadounidenses están incitando a la violencia, a la agresión militar y a la intervención extranjera. Los ánimos están exaltados en todas partes y temo que puedan conducir a graves errores internacionales e internos», aseveró Rodríguez en una declaración divulgada en La Habana a la prensa extranjera.
El canciller cubano también señaló que las noticias que se están divulgando sobre Libia son «muy numerosas y no pocas veces contradictorias».
«Deseamos que el pueblo libio logre una pronta solución pacífica y soberana a la situación allí creada, sin ningún tipo de injerencia ni intervención extranjera, que garantice la integridad de la nación libia», añadió.
La declaración de Rodríguez es el primer pronunciamiento oficial que realiza el Gobierno de Cuba sobre la situación en Libia, después de que el expresidente Fidel Castro se refiriera al conflicto el martes en uno de sus artículos de «Reflexiones».
Fidel había asegurado en su artículo que no imaginaba al líder libio Muamar el Gadafi «abandonando» su país y señaló que el Gobierno de Estados Unidos no vacilará en ordenar a la OTAN una invasión a Libia.
Según Castro, «se podrá estar o no de acuerdo con Gadafi» pero «habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira o una mezcla de hechos de todo tipo» en lo que está sucediendo en Libia.
Al cumplirse una semana del levantamiento popular contra Muamar el Gadafi, que dirige Libia desde hace 42 años, informaciones cada vez más insistentes y que provienen de diferentes fuentes confirman que amplias zonas del país empiezan a estar fuera del dominio del régimen de Trípoli.


