Sociedad

Una vez más Clarín desinforma ocultando los reclamos de sus trabajadores y descalifica a Luís Siri y cuestiona a Moyano

El Grupo clarín oculto las razones de la movilización a la planta impresora de Clarín y La Nación, lo presento como una acción de activistas y militantes de Moyano que “caprichosamente” impidieron la circulación de sus medios.

Lo que no señala Clarín y los medios del monopolio es que el reclamo tiene que ver con la libertad sindical y el desconocimiento de la empresa a los derechos de los trabajadores.La Nación por su lado es un poco más especifica y habla del conflicto de la empresa Clarín con los delegados sindicales si bien coincide en descalificar a Luis Siri a quien los dos medios pretenden desconocer como delegado de los trabajadores.Así informa Clarín:ClarínLevantan el bloqueo a la planta de Clarín después de 12 horas27/03/11 – 09:00 Un centenar de manifestantes, entre ellos militantes del gremio camionero que dirige Hugo Moyano, impidió desde anoche la entrada y salida de camiones. Liberaron la planta de Barracas recién este mediodía. Así, no se cumplió el fallo que ordena no cercenar la libre circulación de medios impresos.Bloqueo de diarios El bloqueo a la planta de impresión del diario Clarín en Barracas terminó este mediodía, cuando los cerca de 30 manifestantes que impedían el paso de los camiones, decidieron abandonar el lugar. Fueron algo más de 12 horas de bloqueo, lo que impidió que el diario se distribuyera esta mañana.El hecho, inédito desde el retorno de la democracia, arrancó anoche, cuando un centenar de manifestantes, incluidos niños, y al que luego se sumaron algunos militantes del gremio camionero que dirige Hugo Moyano, impidieron la salida y entrada de camiones a la planta impresora. También, durante unas tres horas, trabaron la salida de La Nación, desde una planta vecina. El primer piquete llegó a las 23.30, realizado por un grupo identificado como familiares de trabajadores de Artes Gráficas Rioplatenses (AGR) del Grupo Clarín. Pese a la expresa prohibición judicial, que incluye una orden dirigida a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, para que cumpla con este fallo, las fuerzas de seguridad no actuaron. Un solo patrullero de la Comisaría 30, con dos agentes a bordo, se instaló sobre la calle Zepita a bastante distancia de Magaldi, donde se encuentran las plantas de ambos diarios. Luego llegaron unos 15 efectivos de infantería que se ubicaron frente al ingreso a la planta de Clarín.Cerca de Zepita y Luna, un grupo agresivo –en el que no se encontraban mujeres ni niños- inició un incendio en un contenedor de basura con ramas y elementos plásticos. Increpados por vecinos de la villa cercana accedieron a sofocar el fuego, aunque permanecieron en la zona.El grupo que ocupó los portones llegó con chicos de corta edad incluidos bebés, reposeras, alimentos y bebidas como para permanecer varias horas. También armaron una carpa donde se instalaron los más pequeños y sus mamás. Esto se produjo cerca de la medianoche, pero -llamamativamente- una hora antes la agencia estatal Télam dio por sentada la toma del lugar en el cable 35, emitido a las 22,30.El juez nacional en lo Civil, Gastón Polo Olivera, había dispuesto en un fallo de principios de año, que un grupo de manifestantes no puede cercenar la circulación de medios impresos, y ordenó a a la ministra de Seguridad, Nilda Garré tomar las medidas que hagan valer esta prohibición y evitar los bloqueos. Además, AGEA (Arte Gráfico Editorial Argentino) radicó tres denuncias en contra de los reiterados bloqueos: impedimento de circulación de periódico (Art. 161 Cód. Penal), interrupción de la comunicación (Art. 194 Cód. Penal) y denuncia contravencional por ocupación del espacio público, ingreso y egreso de camiones.Sin embargo, la Policía no intervino en ningún momento. Ni siquiera cuando los manifestantes supervisaban y pedían explicaciones a los conductores de los autos que, estacionados sobre la calle Magaldi, debían cruzar Zepita para salir y retirarse del lugar. Chequeaban que en el interior no hubiera diarios. Cualquier método para evitar la salida del Clarín del domingo fue válido. Pasadas las 5 de la mañana, cuando algunos manifestantes parecían estar a punto de retirarse, varios camiones hidrantes se ubicaron sobre calle Zepita, a media cuadra de Magaldi y comenzó una suerte de puesta en escena. Ya que a partir de ese momento muchos retornaron a sus lugares, incluso nuevamente prendieron fuego cartones y ramas desafiando a la policía, que no atinó a despejar la zona. A media mañana, el grupo era más reducido, de cerca de treinta personas, pero continuaba el bloqueo. Finalmente, se retiraron apenas pasado el mediodía.Como calcado de los bloqueos anteriores, estos se produjeron luego de que Clarín y otros medios publicaron información acerca de la complicada situación judicial del líder de los camioneros, Hugo Moyano. Este dirige la Federación, preside la CGT, y su hijo Pablo regentea el gremio transportista. En la última semana, un exhorto judicial llegado de Suiza a la Cancillería argentina se refirió a un procedimiento penal por lavado de dinero contra Rubén Depresbiteris, titular de Covelia, a quien se lo considera cercano a Moyano. Este reaccionó con la amenaza de un paro, que finalmente no se cumplió. Luis Siri, quien se presentó como delegado de los piqueteros, dijo a Télam que mantendrían la medida de fuerza y que “si la empresa no accede a las demandas laborales, el diario Clarín no saldrá el domingo”. Con los primeros minutos del día, el número de acampantes fue creciendo. Y, conforme pasaron las horas, el clima se enrareció aún más. Muchas mujeres y niños que habían acompañado a sus familiares se retiraron. En contrapartida, algunos militantes del gremio de Camioneros se hicieron presentes. Y entonces se multiplicaron los cantitos de apoyo y declaración de fidelidad al líder del gremio: «Si lo tocan a Moyano que quilombo se va a armar». Se trata de la quinta medida de este tipo desde noviembre pasado que impide la circulación de diarios, revistas y otras publicaciones pertenecientes a Clarín, y también al diario La Nación. El pasado viernes 28 de enero, más de 100.000 diarios no se pudieron distribuir en las zonas Norte y Sur del Gran Buenos Aires. En el mismo mes de enero, otro bloqueo, que afectó a las plantas de Clarín y de La Nación, ocurrió durante 6 horas, en la noche del viernes 15 y sábado 16.Las manifestaciones se alternan entre quienes dicen ser familiares de empleados de AGR y camioneros de Moyano. El 28 de enero los únicos diarios que circularon fueron los retirados por los canillitas. Los camiones no pudieron entregar los ejemplares de Clarín, La Nación, Olé, Crónica, Popular, Tiempo, Página 12, La Prensa, El Cronista, Ambito Financiero y el Buenos Aires Herald. En esa oportunidad, el bloqueo camionero duró 23 horas desde el jueves, exigiendo que se afilien a su gremio los choferes de las distribuidoras Boulogne y Nueva Era, de Carlos Taboada. La acción tuvo un masivo repudio de Adepa, constitucionalistas y dirigentes del PRO, del Peronismo Federal, la UCR, la Coalición Cívica y otras agrupaciones políticas.El bloqueo de noviembre, se produjo con singular rudeza, a cargo de  militantes del gremio de los camioneros, que dirige Hugo Moyano. Y, en diciembre, desde el 13 al 19 de ese mes, fue bloqueado en Lanús el ingreso a la imprenta Artes Gráficas Rioplatenses (AGR) –de Clarín-. Impidió el ingreso de insumos y la salida de publicaciones, y como dato insólito el canciller Héctor Timerman, ex directivo del diario procesista La Tarde, se acercó a arengar a los manifestantes en contra de clarín.El bloqueo del pasado 14 de enero –en que los grupos de choque de los camioneros intentaron disimular su presencia con camisetas de presuntos ex empleados de Clarín- desoyó una orden judicial del juez nacional en lo civil Gastón Polo Olivera, quien dispuso prohibir los bloqueos. La misma orden disponía que la ministra Nilda Garré, de Seguridad, hiciera cumplir su disposición, cosa que fue desoída totalmente.LA NACIONLuego de 12 horas, se levantó el bloqueo en la planta de Clarín en BarracasAsí lo confirmó el canal de noticias TN, perteneciente a la misma empresa; un grupo de 40 personas impidió la distribución de los ejemplares de ese diario; la medida afectó también a LA NACIONDomingo 27 de marzo de 2011    Un nuevo bloqueo afectó esta madrugada las plantas impresoras de LA NACION y de Clarín en Barracas. Desde la 1, un grupo de unos 40 manifestantes, incluidos niños, impidió la salida y entrada de camiones que distribuyen los ejemplares de ambos matutinos.En el caso de LA NACION, la medida se levantó a las 3.10, cuando pudieron salir los primeros camiones. No obstante, Clarín, estuvo afectado por el bloqueo durante 12 horas. Pasado el mediodía, recién comenzaron a cargarse los vehículos con los periódicos para iniciar una tardía distribución.Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones Externas del Grupo Clarín, precisó a lanacion.com que el bloqueo se inició cuando el diario aún no se había terminado de imprimir, y una vez finalizado le fue imposible salir a la calle por la continuidad de la medida de fuerza.»Hicimos la denuncia en la comisaría 30. Ahora, estamos esperando que la policía actúe y que cumpla con el fallo judicial que ordena a las fuerzas de seguridad impedir los bloqueos y garantizar así la libre circulación», indicó minutos después de que se cumplieran diez horas del conflicto. La medida. Los manifestantes se identificaron con pancartas en las que se ve «Federación Gráfica Bonaerense» y como empleados tercerizados de Artes Gráficas Río de la Plata, que reclaman la incorporación en la empresa, según indicó personal de la comisaría 30° con jurisdicción en el lugar. A pesar de que LA NACION pidió presencia policial para velar por la seguridad de la distribución de los ejemplares, ningún oficial se hizo presente.Incluso, cuando un directivo del departamento de Legales de LA NACION y un escribano llegaron al lugar para dejar sentada la situación fueron amenazados por algunos manifestantes, que se mostraron muy agresivos.El grupo que ocupó los portones, llegó con chicos de corta edad, reposeras, alimentos y bebidas como para permanecer varias horas. También armaron una carpa, donde se instalaron los bebes y sus mamás.Más tarde, en una actitud más amenazante, encendieron un contenedor de basura en una de las calles en las que están ubicadas las plantas. Esto se produjo cerca de la medianoche, aunque, curiosamente, una hora antes, la agencia oficial Télam dio por sentado el bloqueo del lugar en un despacho de las 22.53.»Trabajadores de Artes Gráficas Rioplatenses (AGR), acompañados por organizaciones sociales y políticas, se manifestaron esta noche [por anoche], pasadas 22.30, en la sede de esa empresa para reclamar ante la persecución que se lleva a delante por la patronal contra los delegados sindicales», señaló el cable de la agencia oficial.Según Télam, Luis Siri, a quien identifica como delegado de los trabajadores, indicó que «la medida de fuerza se mantendrá hasta que se revierta la situación y que si la empresa no accede a las demandas laborales, el diario Clarín no saldrá el domingo [por hoy]».Una situación similar ocurrió a mediados de enero pasado.Aunque a principios de este año, el juez civil Gastón Polo Olivera prohibió que cualquier persona bloqueara los accesos a las plantas impresoras y ordenó que la resolución se notifique, en forma personal, a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, para que tome las medidas que permitan cumplir ese fallo, hasta el momento la fuerza de seguridad no hizo nada para asegurar la libre circulación de los medios de prensa.Se trata de la quinta medida de este tipo desde noviembre pasado que impide la circulación de diarios, revistas y otras publicaciones pertenecientes a Clarín y también a LA NACION.Fuerte reclamo de la SIP y de Adepa. La medida iniciada esta madrugada despertó fuertes quejas de entidades periodísticas como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa).Así, el director de Libertad de Prensa de la SIP, Ricardo Trotti, afirmó esta mañana de que se trata de «una flagrante violación a la libertad de prensa» y alertó que representa «un problema periódico y sistemático en la Argentina de estos últimos años».»Hay una inacción total de parte de la fuerza pública, lo que es mucho más preocupante», consignó según señala Clarín en su edición digital.Por su parte, el titular de ADEPA, Daniel Dessein, advirtió esta mañana que se está ante la presencia de «un hecho gravísimo». Y reclamó al Gobierno que «debe despertar y tomar cartas en el asunto».»Vamos a analizar las medidas que podamos llevar adelante y comunicarnos con asociaciones internacionales. Es un hecho gravísimo. Tenemos un Gobierno o un Estado que no está actuando. No se trata de un perjuicio individual a una compañía sino al derecho de informar», expresó.Antecedentes. El 14 de enero de pasado, y durante cinco horas, un centenar de piqueteros, identificados con pancartas de la Federación Gráfica Bonaerense, impidieron la distribución de los diarios LA NACION y Clarín. Los manifestantes bloquearon las salidas de las plantas impresoras que ambos matutinos tienen en el barrio porteño de Barracas. Según las informaciones que se pudieron recoger en el lugar en ese momento, el conflicto se originó por algunos despidos que los manifestantes atribuían a la empresa editora del diario Clarín. Nadie pudo explicar a ciencia cierta por qué la manifestación se hizo extensiva a la planta impresora de LA NACION