Buenos Aires, Capital Mundial del Libro 2011, abrió ayer su tradicional feria literaria con la polémica desatada por la participación del Premio Nobel de Literatura 2010, el peruano Mario Vargas Llosa, como telón de fondo.
El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, dieron encendidos discursos. Diferentes puntos de vista sobre la libertad de expresión.
Sileoni apuntó que acaban de lanzar desde el ministerio la colección del Bicentenario, «más de 4 millones de libros que serán destinados a escuelas primarias, secundarias, especiales e institutos superiores de formación docente».»Allí hay una convicción que no tiene vuelta en torno a la importancia del libro en las escuelas; es una inversión realizada desde el Estado en un momento en que hay una discusión expuesta sobre el formato y rol que este debe tener», destacó.»Nosotros pensamos que se necesita un Estado muy comprometido, potente, que entre en diálogo con el capital privado pero que sea justo. En palabras de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner -precisó-, necesitamos un Estado que sea un extraordinario igualador de posibilidades».Y ese Estado revitalizado -subrayó- «está en cada uno de los libros que llegan a las escuelas. Cada vez hay menos fotocopias y cada vez más libros porque cinco millones más de puestos de trabajo permiten que el padre les compre un libro a su hijo».Más adelante, luego de citar ejemplos de la presencia del Estado en la escuela argentina, sumó la Asignación Universal por Hijo, el plan Nacer, el plan de viviendas. «Pueblo y gobierno han construido un Estado sólido en la Argentina, el cual podrá ser mejorado pero del cual no queremos regresar».»Luchamos por la libertad pero no por cualquier libertad: Por un modelo que incluya a todos por igual sin dejar a nadie afuera», enfatizó.
El Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, en cambio destacó el compromiso por la defensa de la libertad de expresión y puso de relieve el debate generado por la presencia de Vargas Llosa, anunciada para esta tarde.»Sin eufemismo: Buenos Aires es la ciudad de la cultura y la libertad. Por eso hacemos un orgulloso homenaje a David Viñas y hacemos un orgulloso homenaje a Vargas Llosa», dijo el ministro, tras hacer un racconto de las acciones efectuadas a favor de la industria del libro.
También, el funcionario macrista citó la figura de Sarmiento y de Mariano Moreno, al cumplirse este año el bicentenario del nacimiento del primero y del fallecimiento del segundo, así como la de Ernesto Sábato, de quien se cumplen cien años de su natalicio.
Al comienzo, el presidente de la Fundación El Libro, Gustavo Canevaro, había destacado la importancia que tuvo para la industria argentina la realización del Feria de Frankfurt, donde un pabellón dedicado a la Argentina, y planteo algunos puntos que reclama el sector para fomentar la lectura, aunque también reconoció los programas para incentivar el acceso de los chicos al libro.
En el acto, en el que también se homenajeo a David Viñas y a María Elena Walsh (fallecidos este año), estuvieron presentes además el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner y el ex jefe de gobierno porteño Jorge Telerman, entre las figuras políticas, así como María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges.



