Walter Busse y su hermano fueron víctimas de un robo a manos de un grupo de «viudas negras» que conocieron en la noche del martes, en un restorán de Puerto Madero.
Según informaron en la comisaría 12ª, donde se radicó la denuncia, a Busse le robaron un televisor LCD, computadoras, relojes y teléfonos celulares, entre otros objetos de valor, y su auto, un Mini Cooper.
La noticia trascendió porque Busse debía presentarse al entrenamiento el miércoles, pero no lo hizo y tampoco pudo responder a los constantes llamados del cuerpo técnico de Independiente. El médico Luis Scharadía se dirigió de inmediato al lugar y se encontró con ellos y su imposibilidad de levantarse, debido a que les duraba los efectos de la sustancia que les aplicaron.
La novia del jugador se enteró por televisión de la situación, hecho que disparó su cuenta de Twitter a miles de seguidores. Según sus declaraciones, el jugador de Independiente la había llamado a la medianoche para avisarle que se iba a dormir. «Es el peor momento de mi vida GRACIAS WALTER BUSSE POR TODO EL DAÑO QUE ME HICISTE”, publicó la joven, que seguro aprovechará sus quince minutos de fama para, por qué no, terminar «bailando por un sueño…».


