Sociedad

Schoklender: “No hay posibilidad que haya corrupción en la Fundación”

El ex apoderado de Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, aseguró que “no hay posibilidad de corrupción” porque la fundación “no son planes trabajar sino que son viviendas que están o no están”. En declaraciones radiales, Schoklender aclaró que “nadie lo echó” y que renunció porque "llevaba 16 años trabajando sin vida propia".

Sergio Schoklender insistió en que involucrar a Bonafini en la polémica es «una canallada» y afirmó que «no vivía del dinero de Madres» sino de su «trabajo honesto». Schoklender aclaró que a él “nadie lo echó” de la Fundación y que su renuncia se debió a que “llevaba 16 años trabajando sin vida propia”.

El ex apoderado de la Fundación Madres de Plazo de Mayo, negó las versiones que indicaban la existencia de una pelea con su hermano por la administración de los fondos de la Fundación. “Jamás me peleé con mi hermano y jamás me pelearía con las madres, estoy agradecido de la oportunidad que me dieron”, expresó Schoklender en diálogo con “Animales Políticos” (AM 630).

«No tengo nada que ocultar», dijo el ex apoderado de la fundación y subrayó: «Yo no soy pobre, no gano poco, tengo buenos honorarios (como abogado), no vivía del dinero de la fundación sino de mi trabajo honesto. Tengo mis declaraciones juradas al día, todos mis impuestos pagos y nada que ocultar».

Además de ejercer la abogacía, Sergio Schoklender enumeró distintos emprendimientos en los que participa: “desarrollos de ingeniería, electromecánica, áreas de investigación, agroquímicos modernos sin contaminantes y sistema de radiación. Tengo un gran patrimonio compuesto por patentes y por supuesto para las Madres de Plaza de Mayo son gratuitas”, resaltó el ex apoderado.

«Que alguien dude de la honestidad de las Madres me parece que es una canallada. Y no tiene nombre. Que quieran descalificar el trabajo de las Madres o de este proyecto para, por elevación, pegarle al gobierno nacional o extorsionar, es una canallada», enfatizó Schoklender. En ese marco, aclaró que se recibía más por vivienda que el presupuesto del Programa Federal porque las unidades que construía la Fundación eran «más grandes y de mejor calidad» que los estándares.

El ex apoderado explicó que “la quinta se compró para evitar el desalojo de 80 familias y darle un destino social”. Schoklender argumentó que el inmueble había servido de escenario de reuniones festivas para los funcionarios menemistas durante los 90. “La quinta, con el tiempo, se desvalorizó porque había quedado en un camino de tierra y frente a una villa. Por eso, con los compañeros pensamos que era lindo que esa quinta, símbolo del neoliberalismo, sea destinada para la creación de un centro de rehabilitación de adicciones”.

Schoklender admitió haber sido dueño de la empresa Antártica Argentina pero especificó que se trató de “una empresa que no tuvo movimiento y decidió encarar los proyectos desde otro lugar”.

El ex administrador se lamentó por la condena social y mediática que aún padece. “Es más fácil acusarme de asesino, criminal, sin que nadie diga que me condenaron, me juzgaron y cumplí mi condena”, disparó Schoklender.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, coincidieron hoy en que la titular del grupo, Hebe de Bonafini, «no tiene nada que ver» con las acusaciones sobre presuntas irregularidades en el manejo de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas. Mientras Fernández pidió que se deje actuar a la Justicia en el caso, Schoklender insistió en que se trata de una maniobra para «pegarle por elevación» a la presidenta Cristina Kirchner.

«No es el Gobierno el que tiene que preocuparse. Si hay responsabilidades, que la castigue, (y si) no hay responsabilidades, que deje tranquila a esa gente», pidió en su columna en el programa Baires Directo, de Telefé. A su entender, Bonafini «no tiene nada que ver en este tema ni mucho menos».

Fuente: infoexclusivo.com