En declaraciones a la prensa, Bonafini dejó de lado el tono neutro y fue muy dura con sus antiguos compañeros en las obras de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
Para Bonafini, la denuncia contra Sergio Schoklender y la difusión dada por los medios sirvieron para «agrandar la imagen de las Madres», y esa convicción nace de «la gran solidaridad que recibimos, desde un panal para que saquemos miel, hasta corazones dibujados en una cartulina».
Con respecto a la causa judicial, Bonafini consideró que «se está investigando muy seriamente para que vayan presos los que tengan que ir, eso lo tengo muy claro» y cuestionó a los medios que «trastocan para quedar como que somos igual que ellos».
Desde las oficinas de la entidad ubicada en el barrio porteño de Congreso, Bonafini ratificó esta mañana la continuidad del proyecto Sueños Compartidos nacido hace cinco años para erradicar villas miserias y construir barrios con todos los servicios.
«El proyecto no se detiene, los pagos están todos, y los van a cobrar, y si en algún momento el depósito no alcanza, venderemos lo que haya que vender, pero se pueden quedar todos tranquilos porque vamos a pagar lo que haga falta», aseveró.
Y continuó: «Me pegan a mí, le pegan a Cristina. Si me pegan a mí, no pasa nada… ¿qué más me puede pasar a mí?, pero no quiero que la toquen a la Presidenta porque no tiene nada que ver con esto», advirtió.
«Involucra a la gente de las villas para que tengan trabajo, se capaciten, estudien, tengan un jardín maternal para sus hijos, centros de salud y talleres para que se integren al mercado laboral», explicó, y aclaró que «el barrio decide después para quiénes van a ser las viviendas».
Fuente: Telam



