Política

“La corrupción está instalada en la estructura del gobierno”

Así lo consideró Stolbizer al manifestar que “lo de Schoklender no es un hecho aislado”. Según ella “hay una utilización de la pobreza por parte de la misma política K y hay una estafa a los sueños y necesidades de la gente que espera una vivienda”.

Durante una recorrida por la Cuarta Sección electoral – Chivilcoy, Alberti, Bragado y 9 de Julio-, la candidata a gobernadora bonaerense por el FAP, Margarita Stolbizer afirmó: «El país y la provincia están partidos en dos, hay otro país que no apoya al kirchnerismo y que quiere producir un cambio”.

“La provincia de Buenos Aires ha sido gobernada durante 20 años por los mismos y hoy tenemos una provincia deteriorada, con déficit de vivienda e infraestructura, falta de agua potable y cloacas, aunque vivamos en la provincia más rica del país», agregó en este sentido.

Según ella, «el problema de la vivienda afecta a todos los sectores sociales, tanto a los más pobres como a los sectores medios y los más jóvenes. Esto ha demostrado la falta de voluntad para resolver los problemas de los bonaerenses y derrumbó el relato del kirchnerismo sobre su mentido progresismo. Hace falta un cambio y nosotros vamos a representar esa otra mitad».

Asimismo Stolbizer señaló que «para terminar con la corrupción primero hay que cambiar a los que gobiernan desde hace muchos años la provincia y el país» y agregó respecto a la utilización de fondos públicos para la construcción de viviendas a través de la Fundación Sueños Compartidos, Stolbizer «puso en evidencia un mecanismo de corrupción estructural dentro del gobierno».

«Pese a la enorme cantidad de recursos que la provincia tiene y que se destinan a programas sociales, nunca esos programas le han cambiado la situación de pobreza a nadie. Hay una utilización de la pobreza por parte de la misma política K. Hay una estafa a los sueños y necesidades de la gente que espera una vivienda. Es importante responsabilizar a los funcionarios que durante varios años transfirieron a las Madres y a Meldorek, empresa de Schocklender, $760 millones sin control sobre a donde iba a parar ese dinero».

«Hay una suerte de complicidad que es mucho más grave que lo que se denunció sobre Shockender, sumado a que con la imprenta de las Madres se pagaban los afiches de la campaña de Boudou», concluyó.