El Censo de Población y Vivienda arrancó el lunes en la Antártida, donde personal militar relevó datos de unas 230 personas y comprobó que viven en seis bases unas nueve familias con 16 niños.
Con unos 3 grados bajo cero de temperatura y en una hora y media de trabajo, los militares censaron también a unas 75 personas, entre militares y científicos, que residen en la base Marambio. Así lo precisó desde Marambio el comodoro Roberto Aguirre, quien indicó que el trabajo se desarrolló con «normalidad» y destacó el compromiso de las Fuerzas Armadas en la realización del Censo General.
Al finalizar el censo en el continente blanco, Edwin calificó «de excelente» el resultado de la encuesta y afirmó que «es una garantía que los datos fueron completados».
Los datos fueron revelados por los altos mandos militares a través de una videoconferencia que se desarrolló en el piso 12 del edificio Libertador, en la Capital Federal, sede del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Desde allí se comunicaron la directora del INDEC, Ana Edwin, y el director técnico del organismo, Roberto Itzcovich, con los militares que participaron del Censo realizado en el territorio más austral del país.


