Luego de las declaraciones de Tabaré Vázquez sobre el plan de una guerra contra Argentina por la pastera ex Botnia, el presidente de Uruguay, José Mujica, le bajó el tono a la polémica y aseguró que el retiro de la política del ex mandatario «no es una tragedia».
Durante una visita oficial que realiza en Alemania, Mujica destacó que hay que mantener la «calma» y desestimó que sea trascendente el retiro de Tabaré.
«Todo el mundo tiene que saber que Vázquez es mi compañero y amigo, y hasta que no pueda hablar con él no abro la boca», expresó Mujica que evitaba opinar sobre los dichos de su antecesor.
«No voy a arreglar nada desde Alemania. Estoy lejos de la escena», advirtió el mandatario uruguayo al ser consultado sobre una posible recriminación a Vázquez por complicar la situación con Argentina por la papelera finlandesa.
Por otro lado, Mujica se refirió también al partido de izquierda el Frente Amplio y dijo que si bien atraviesa algunas dificultades «nada espeluznantes».
El presidente uruguayo consideró que estas situaciones son «naturales» de la vida política y bromeó: «Cuando lleguen las elecciones los zapallos estarán acomodados».


