Estados Unidos define hoy su apoyo o rechazo a las políticas emprendidas por su presidente, Barack Obama en las elecciones legislativas. Se definen 435 escaños en la Cámara de Representantes, 37 senadores y 37 gobernaciones estatales. Según los últimos sondeos publicados por diversos medios internacionales, la Cámara de los Representantes pasará a ser controlada por los republicanos aunque todavía no está clara la nueva conformación del senado. La indecisión se debe a una crisis de identidad política manifestada por ambos partidos. El demócrata afronta la ineficacia que, para el común de los estadounidenses, caracteriza a la gestión Obama, mientras que los republicanos todavía no logran deshacerse de la impronta de George W. Bush. Según un relevamiento realizado en conjunto por el diario estadounidense The Wall Street Journal y la cadena NBC, el 49 por ciento de la intención de voto será para la oposición mientras que el 43 por ciento respaldará en las urnas a Obama.Sin embargo, y aunque la popularidad del Tea Party -brazo más conservador del Partido Republicano- está en alza, los comicios sólo le concederían al partido de Bush una victoria en la cámara baja. Con un control parcial del Congreso, los especialistas vaticinan un debilitamiento político para la gestión de Obama que, de ahora en más, tendrá duras batallas en el recinto. En lo que respecta a las gobernaciones, la intención de voto se inclina por los republicanos quienes pasarían a manejar 29 estados mientras que el oficialismo se quedaría con 17, seis menos que las obtenidas en los comicios previos a las presidenciales.
La gestión de Obama, a prueba en las elecciones legislativas
Las últimas encuestas dan una ventaja republicana en la Cámara de los Representantes.

