La evaluación psiquiátrica a la que se sometió a Susana Freydoz, esposa del gobernador de Río Negro Carlos Soria, fue contundente, y la complica, porque sostiene que la mujer, sospechada de haberle disparado a su marido un tiro en el rostro estaba “lucida y orientada” en el momento de los hechos.
Este dato podría jugar en contra de la hipótesis de la emoción que violenta de la que hablan desde el entorno de su defensa.
«A pesar del cansancio se encontraba orientada y se presenta con lucidez de conciencia», indica el texto.
En este marco, y de todos modos, el abogado de Susana Freydoz, Alberto Riccheri, sostiene su pedido de inimputabilidad, porque según resaltó la mujer se auto medicaba con tranquilizantes y esa noche había consumido alcohol.
Asimismo presentó al juez a su nuevo perito psiquiatra, para controlar la evaluación mental oficial.
«Se trata de una perturbación mental transitoria. La inimputabilidad es una estrategia riesgosa, pero tengo la seguridad de que es eso lo que ocurrió», sostuvo.


