Steve Ellner, Traducción de Ana vallorani Fuente: New Left Proyect, Reino Unido La enfermedad de Hugo Chávez genera incertidumbre sobre la dirección futura de su gobierno y, concretamente, sobre su compromiso con el cambio revolucionario y el socialismo. Durante los catorce años de su presidencia, la clave del éxito político de Chávez fue la constante profundización del proceso de cambio, lo cual fortaleció las bases de su movimiento. El capital político de Chávez, lo que le permitió a éste decretar cambios radicales, estuvo bien ganado. Se deriva de la extrema valentía que demostró con el intento de golpe de Estado que encabezó en 1992 y el que fue dirigido en su contra en 2002, así como de la compasión que ha demostrado hacia los más desfavorecidos. Antes de viajar a Cuba el 9 de diciembre para ser operado, Chávez instó a sus seguidores a votar por Nicolás Maduro, el Vice-Presidente, si las circunstancias lo obligaran a renunciar. Maduro es un ex dirigente sindical que fue ministro de Relaciones Exteriores entre 2006 y 2012. Más que muchos otros altos líderes chavistas, Maduro apoya ciertas medidas de gran alcance que favorecen a los sectores no privilegiados. Así, por ejemplo, encabezó una comisión presidencial que durante varios meses redactó la nueva ley laboral que Chávez firmó el 30 de abril. No todos los diputados nacionales chavistas habían estado previamente de acuerdo con las disposiciones de la ley, y la ratificación se llevó a cabo en la Asamblea Nacional durante más de cinco años. La ley elimina la práctica de la subcontratación y crea un controvertido sistema de indemnización por despido al que la organización empresarial FEDECAMARAS se había opuesto desde su fundación en 1944. De no haber sido por su enfermedad, Chávez habría sin duda aprovechado el impulso generado por los triunfos electorales en las elecciones presidenciales de octubre y las regionales de diciembre, llevando a cabo iniciativas audaces para profundizar el proceso de cambio. Estas acciones habrían estado en consonancia con su estrategia hasta el momento de arremeter en nuevas direcciones inmediatamente después de cada victoria. Medidas que en el comienzo de su nueva presidencia podrían haber incluido las expropiaciones de empresas monopólicas que han creado escasez de importantes artículos en los últimos meses, o el castigo a los funcionarios corruptos para marcar un ejemplo hacia el resto de la administración pública. Ya sea que Chávez se mantenga en la presidencia durante un largo período de recuperación o que Maduro asuma la presidencia, es ahora menos probable que el ejecutivo nacional sorprenda al país con acciones audaces de esta naturaleza. La debilidad física de Chávez pesaría si es que se mantiene en el poder. Por otra parte, a pesar de sus intenciones, Maduro carece del capital político de Chávez para poder superar la resistencia dentro de su movimiento y de poderosos intereses fuera de él. Sin embargo, hay dos consideraciones del lado positivo en la balanza de los chavistas. En primer lugar, la oposición está muy desmoralizada. De hecho, su derrota en 20 de los 23 estados del país en las elecciones de las gobernaciones en diciembre se debió en gran parte a la abstención de sus partidarios luego de su decepcionante actuación en los comicios presidenciales de octubre. En segundo lugar, sin importar el resultado de la lucha de Chávez contra el cáncer, la situación ha introducido en el movimiento chavista el tema del liderazgo colectivo. Muchos chavistas, incluso intelectuales agrupados en el abierto Centro Internacional Miranda, desde hace algún tiempo expresaron su preocupación por la excesiva dependencia del movimiento hacia un solo individuo. En el mes que Chávez ha estado ausente de la nación, Maduro y Diosdado Cabello (el otro principal líder chavista) han trabajado en equipo. La rivalidad política se da en todas las organizaciones políticas y en el caso del movimiento chavista hay diferencias concretas que la sustentan. Si Chávez se recupera, y si entre tanto los chavistas se mueven hacia un liderazgo colectivo basado en el reconocimiento de las diversas posiciones, aunque sólo sea definido en términos generales, entonces la dura prueba de salud de Chávez algún día podría considerarse como una bendición disfrazada.
Las perspectivas para 2013 en Venezuela
En Venezuela la gente se prepara para la vida sin Hugo Chávez. Ya sea que Chávez se recupere de su último combate contra el cáncer o no, los chavistas deben encontrar la manera de llegar a ser menos dependientes de su carismático líder.

