El gobierno de Bolivia anunció ayer que “en los próximos días” presentará una demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en busca de recuperar el acceso al Océano Pacífico que perdió con una guerra del siglo XIX, a lo que Chile respondió que esta pretensión “carece de fundamento” y que el país defenderá “con toda la fuerza” su soberanía. En un discurso por el Día del Mar —conmemoración anual de la Guerra del Pacífico que dejó las costas de Bolivia en manos de Chile— Morales dijo que el Estado mediterráneo era pacifista pero firme en su demanda de “reintegración marítima”.
“Estamos preparados para acudir a los tribunales internacionales, razón por la cual he decidido que en los próximos días una comisión viaje a La Haya a presentar la demanda para retornar al mar con soberanía”, dijo Morales. La decisión final de presentar la demanda fue apoyada por cinco ex presidentes bolivianos que se reunieron con el mandatario indígena, según medios locales. “Con la fuerza de la razón y con la calidez de la unidad del pueblo boliviano haremos valer ante el mundo nuestro derecho a tener un acceso soberano al mar”, afirmó el presidente, quien acusó al vecino país de no tener voluntad de diálogo. Morales insistió en que el tratado de 1904 que fijó los actuales límites entre Bolivia y Chile fue impuesto por las armas y dijo que el acuerdo —que Santiago considera “intangible” y La Paz exige revisar— le hizo perder 120 mil kilómetros cuadrados y 120 kilómetros de costa a su país, beneficiando a Chile en la explotación de huano, salitre y cobre. La reacción del presidente chileno Sebastián Piñera fue inmediata. “El supuesto derecho de Bolivia a acceder soberanamente al mar por territorio chileno, así como la pretendida obligación que tendría el Estado de Chile a negociar al respecto carecen de todo fundamento, tanto histórico como jurídico”, dijo. “Chile y su pueblo defenderán con toda la fuerza de la unidad nacional, la historia y la verdad su territorio, su mar, su cielo y su soberanía, siempre dentro del marco de los tratados internacionales y del derecho internacional”, subrayó. Sobre el Tratado de 1904, firmado dos décadas después de la contienda y que fijó la soberanía chilena sobre los 400 kilómetros de costa y 120 mil km2 de territorio, en el desierto de Atacama y ricos en recursos minerales, que antes fueron bolivianos, Piñera dijo que “fue libre y válidamente celebrado y ratificado”.


