Dos reporteros gráficos, Manuel Bomheker e Irma Montiel de Télam, fueron amenazados por represores presos, cuando documentaban que eran bajados de los ómnibus del Servicio Penitenciario de Córdoba sin las esposas correspondientes.
Los acusados de delitos de lesa humanidad eran trasladados al tribunal para ser juzgados en la megacausa La Perla, y los periodistas registraron cuando eran ayudados amigablemente a descender por los guardiacárceles, mientras simulaban estar esposados, o cubrían sus manos con buzos y camperas para no dejar evidencia del trato privilegiado.
Al pasar saludaron por sus nombres a los fotógrafos y ensañándose con comentarios sexistas con Irma Montiel.
Ambos reporteros continuaron imperturbables con su labor, lo que permite tener documentación gráfica del “grado de camaradería” desarrollado entre los imputados y sus custodios, que los protegen del periodístico y del traslado con esposas.
Por ello ARGRA repudia los hechos y se suma al colectivo de fotógrafos y periodistas que cubren el juicio y reclamaron del tribunal el cese y castigo de las intimidaciones sufridas por los colegas.
“Resulta inadmisible el trato amistoso y condescendiente que obsequiosamente brindan ciertos miembros del Servicio Penitenciario cordobés a reos de crímenes repugnantes, que transparentan una también repugnante complicidad subyacente”, sostienen.


