La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, aseguró que la noticia de la muerte del represor Jorge Rafael Videla la «paralizó» e inmediatamente empezó a pensar en sus hijos.
“Quería pensar en algo y nada. Pensaba en ellos y en las torturas a las que fueron sometidos. Veía sus caras gritando, pidiéndome, llamando a todos, como hicieron todos en los momentos más terribles, cuando estaban solos, en los momentos de mayor tortura», contó en declaraciones radiales.
Asimismo comentó: «Los medios me empezaron a llamar pero no tenía nada para decir. Sí sentí una gran angustia, un gran dolor que me atravesaba por todos lados. No podía pensar en otra cosa. No estaba contenta porque había muerto. No me podía poner contenta pensando en todo lo que nos había hecho. Pensé en todas las Madres, en tanto dolor, en todas las familias destruidas».
La referente por los Derechos Humanos relató: “Cada vez que me llamaba alguien sentía más angustia, porque la mayoría de los que habían apoyado la dictadura, los diarios, sobre todo Clarín, ahora le dicen dictador, ahora le dicen genocida.¡Qué vergüenza! Pero yo seguía pensando en ellos, nuestros hijos».
«Me quedé ahogada de dolor, de angustia, bronca y tristeza pero de repente me estalló el corazón y dije: ¡Qué suerte que tuvimos hijos tan valientes! Esa es la única felicidad que me surgió al final: la valentía de nuestros hijos de dar sus vidas para que otros vivan», concluyó la Madre de Plaza de Mayo.



