El abogado Javier Miglino, especialista en Bullying y/o acoso escolar y grooming, junto a un equipo interdisciplinario de colaboradores que incluyó psicólogos, médicos, psicopedagogos, educadores, padres y chicos, elaboró la primer Guía Anti-Bullying para la República Argentina.
“No es la solución infalible contra el acoso escolar, pero sí es un primer paso, que servirá a aquel chico ó chica que está sufriendo bullying, pero también a los compañeros, los docentes, los padres é incluso los propios acosadores”, expresó Miglino.
GUÍA ANTI – BULLYING PARA LA REPÚBLICA ARGENTINA.
Para el acosador
1. Ante todo ponete siempre en el lugar del otro. No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hagan a vos.
2. A nadie le gusta que le tiren las cosas, que lo insulten, se rían de él o que le llamen con apodos. Aunque creas que no, eso puede hacer mucho daño.
3. No juzgues a nadie por las apariencias, no te dejes llevar por la opinión de los demás acerca de un compañero. Acercate y trata de conocerlo mejor. El hecho de que alguien no te caiga bien, no implica que utilices la violencia de ningún tipo.
4. No excluyas a nadie de tus actividades, de tus juegos, tratá de entender como te sentirías vos si te excluyeran.
5. No digas mentiras sobre otros, no difundas rumores, no utilices Internet o el anonimato del celular para hacer daño o amenazar.
6. Cuando tengas conflictos debés aprender a resolverlos sin violencia.
Negociación, diálogo. Cuando creas que puede existir un problema, tratá de buscar todas las soluciones pacíficas que se te ocurran. Acudí a un adulto si crees que no podés resolverlo.
7. El acoso no es solo un daño físico (pegar, empujar,) te convertís también en un acosador, cuando herís con palabras, con insultos, o tratando de aislar a alguien, mintiendo sobre él o ella, haciendo que se sienta solo/a, mal y triste.
No lo olvides.
8. Aunque creas que sos el mejor, el líder, seguramente no vas a tener amigos que te quieran, quizás sólo te teman.
9. Si utilizás ahora la violencia, ella te acabará utilizando a vos.
10. La violencia no parará. Si la utilizás hoy, nunca será suficiente, engendrará más y más violencia y puede arruinar tu vida y tu futuro.
Para el acosado
1. Vos no sos culpable de nada. Vos no tenés la culpa de ser agredido.
Recordá que vos no sos el causante del problema. Es el agresor el que tiene el problema.
2. Vos podés ser diferente, todos tenemos derecho a ser distintos, a tener una forma de ser propia, un físico, unas ideas. Nadie puede imponerte nada que vos no quieras.
3. Vos no tenés que hacer frente a esta situación sólo.
4. No sos inferior, ni cobarde, por no responder a las agresiones, pero tenés que ser valiente para enfrentarte de una vez a la situación. Es hora de actuar.
5. Si alguien te está haciendo daño y estás sufriendo, acudí siempre a un adulto. Los primeros tus padres, tu profesor, preceptor, director, etc.
6. Si sentís que no les podes contar esto a tus padres o que crees que no te apoyan de la manera que necesitás, hablá con otro adulto en quien confíes: un familiar, el maestro, el orientador, un psicólogo. Si no te atrevés empezá por contárselo a alguien de tu edad, aunque no sea un gran amigo, alguien
que veas que puede entenderte y ayudarte.
7. Hablá con quien haya visto las agresiones, para que te apoye, para que vaya contigo. Trata sobretodo de mostrar lo que sufrís, no sientas que es una humillación, porque no lo es.
Hablar de esto puede salvar tu vida y tu futuro.
8. Explicá las cosas de modo que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente.
Si el acoso es psicológico es más sutil, pero a veces más dañino. Describilo claramente, intentá expresar como te sentís, que pensás acerca de esto, como afecta a tu vida. Utilizá todas las palabras que puedas para demostrar tus sentimientos. Hacé un esfuerzo para comunicarte, para que sean conscientes de lo que realmente estás sufriendo.
9. Si sentís que no podés hablar, porque no te atrevés, scribilo.
Una carta, un e-mail, un tweet ó un mensaje en el muro de Facebook.
Si todo falla, pasáselo a alguien de confianza para que lo escriba.
10.Sobretodo tenés que saber que no estás solo, que siempre hay una salida, que sos vos quien merece tener toda una vida por delante, y que tenes que seguir luchando. No dejes que ganen los malos, porque de esa forma, todos perdemos.
PARA EL ESPECTADOR
1. Si estás viendo que un compañero o compañeros abusan de otro, vos debés actuar. Decir basta y no reírte ni festejar la agresión.
Ponete del lado de la víctima y si ves que la cosa perdura ó se repite, acudì a un adulto, es tu obligación.
Vos podés ayudar a que esto pare.
2. Aunque creas que tu compañero/a que es objeto de burlas o acoso no sufre, eso no es cierto. Está sufriendo un daño que a veces es irreparable y vos desde tu rol pasivo ante el acoso podés ser otro de los responsables aunque sólo veas y calles.
Si sos consciente del maltrato y no hacés nada para impedirlo, quizás estás consiguiendo que alguien sufra un daño irreparable.
3. Decirle a los adultos lo que sucede no es ser buchón, ni cobarde.
Sos cobarde si no actúas. Cobardes son los acosadores, que en casi todos los casos actúan en grupo para hacer daño a otro compañero que está solo.
4. No son bromas. En las bromas nos reímos todos con todos.
Acá todos se están riendo de un solo. Esa es la diferencia.
5. Hacé que la víctima se lo cuente a sus padres o a otro adulto, a su profesor…
Jugate y ofrecete para ir con él/ella si eso le hace sentirse más seguro.
Si no se atreve, decile que vos podés hacerlo, y acudí a pedir ayuda en su nombre.
Si no sabés que hacer dirigite a alguna asociación, a algún teléfono de ayuda a menores.
7. No es “su problema”, no son peleas igualitarias, están abusando de una persona igual que vos, porque los acosadores los ven más débil o distinto…no intentes justificarte, pensando: «-ya va a pasar».
8. Recordá que vos, con el silencio y la pasividad estás alentando a los agresores, ellos piensan que pueden ganar, y no es cierto.
9. La unión hace la fuerza. Involucrá a todos los que puedas, amigos, profesores, a los padres. Pero contalo, hacé que los demás entiendan lo que está pasando, intentá que tus amigos te apoyen.
10.Ayudá al que lo necesite, y cuando vos necesites ayuda, alguien te va a ayudar.
PARA LOS PROFESORES
1. Ante todo informate. Aprendé a distinguir cuando es acoso de cuando no lo es.
2. No mires para otro lado. Sé que estás cansado, pero eso es lo más fácil.
3. No trates de culpabilizar a la víctima: es raro, diferente, él se lo busca, no harás más que aumentar su dolor.
4. No trates de culpar siempre a los padres, lo sobreprotegen, lo miman demasiado. Averiguá si el dolor del chico es real, lo demás es accesorio.
5. Involucrate e involucra a tus compañeros, a la dirección, movete, y buscá ayuda si crees que vos sólo no podés.
6. No culpes previamente al supuesto culpable, ni victimices más a la víctima, preguntas abiertas te darán respuestas más sinceras.
7. Utiliza tu “empatía” para ponerte en el lugar de la víctima, pero también en el del acosador, quizás el también necesita ayuda, tu ayuda.
8. Preguntate si la rabia del acosador, no es más que una llamada de atención.
El castigo debe enseñarle, nunca ser una herramienta de venganza.
9. Recordá que lo que mejor les podés enseñar a los chicos no se aprende en los libros; sino con tu ejemplo, tu tolerancia a los diferentes, tu cercanía, tu empatía, y tu respeto a los alumnos, los estarás involucrando en tu tarea educativa contra el acoso.
10. Sobretodo protegé y reforzá a la víctima.
Nunca menosprecies su dolor.
Recordá que tus alumnos son tus herramientas de trabajo, si se rompen, son irremplazables.
PARA LOS PADRES
1. Nunca menosprecies sus quejas diciendo cosas tales como: – “son tonterías, pegá vos primero, aprendé a defenderte como los hombres”.
2. Prestale atención, con tus ojos, con tu corazón abierto. No le digas: -ahora no, estoy ocupado; aprendé a ver todo su mensaje, no sólo sus palabras, sino sus gestos, su tono de voz, estate atento a su lenguaje corporal, quizás sus labios no hablen pero sus ojos piden ayuda.
3. Informate antes de alarmarte, observa a tu hijo, si son agresiones ocasionales, y no lo ves sufrir, si está feliz habitualmente, entonces es bueno que le enseñes a defenderse, con sentido del humor, haciéndole fuerte y seguro de sí mismo. Todos hemos pasado por eso, por bromas pesadas o agresiones puntuales. Eso no es acoso y así le darás herramientas para defenderse de forma inteligente y pacífica.
4. No lo culpes por lo que le pasa con expresiones tipo: “- te lo mereces, sos un bobo o un lento, no vales nada, no me extraña, sos un cobarde”.
5. Nunca digas: «- vos no te metás», cuando se trate de defender a un compañero al que acosan, le estarás enseñando a ser egoísta y un espectador de la violencia y el acoso.
6. Animalo a que lo denuncie si te comenta sobre el acoso de un compañero.
Involucrate vos si es necesario, decile que se una a otros chicos, la unión hace la fuerza.
7. Si se niega a ir al colegio reiteradamente y cada vez que tiene que ir a la escuela viene el dolor de panza ó de cabeza, primero descartá algo físico, después, hablá con él/ella, intentá averiguar que está pasando, andate hasta la escuela, pero nunca lo obligues con violencia a que te cuente el motivo de su angustia, por de ese modo se sentirá solo/a y desprotegido/a.
8. Enseñale a mostrar sus sentimientos, si vos sos un padre, una madre emocionalmente inteligente, el también lo será. El reconocimiento y el control de las emociones, la empatía, son fundamentales en las relaciones con tus hijos, así él/ella sabrá y podrá sin miedo, expresar sus sentimientos.
9. Decile y demostrale con actitudes que vos siempre vas a estar ahí, que nadie tiene derecho a hacerlo/a sufrir, y que él/ella no debe hacer sufrir a nadie, que vos le enseñarás y lo/a apoyarás cuando necesite ayuda.
10. Sobretodo, demostrale tu amor incondicional, pero también tu firmeza, los límites que existen para no dañar a los demás, los derechos que nadie debe pisotear, enseñale a ser fuerte y sobretodo hacé de tu hijo/a un chico/a feliz.
Nadie debe impedírselo.


