El secretario general de Presidencia, Aníbal Fernández, calificó el proyecto anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como un “cambio de paradigmas en materia de inteligencia”. Minutos antes de entrar en la Casa Rosada, el ex senador nacional dijo a la prensa que la nueva Agencia Federal de Investigación se dedicará específicamente a los “delitos complejos” como terrorismo, narcotráfico, criminalidad económica y trata de personas, entre otros.
“Lo que ha decidido la Presidenta acá es un cambio de fondo”, afirmó. Aseguró que se logrará acordar con las distintas fuerzas parlamentarias para tratar el proyecto y que “se puede hablar perfectamente para sacar una muy buena ley”. Agregó que “alguna vez debíamos dar un cambio de estructura de fondo”. E insistió en que la nueva agencia se ocupará de delitos complejos, que son “las cosas importantes”.
Consultado por los agentes que podrían quedar apartados como resultado de una eventual purga de la Secretaría de Inteligencia que hoy está en funcionamiento, dijo que “no se puede definir a priori cómo se va a resolver el tema”, pero no descartó que sea revisado el plantel actual de personal contratado o de planta.
Sobre la posibilidad de que una purga deje “mano de obra desocupada” que pudiera volcarse a actividades ilícitas, dijo que “no tiene por qué pasar eso”. Y explicó que “hay que hacer un trabajo inteligente y ver cómo se resuelve y se ajustan los funcionamientos a futuro. No es un tema para preocuparse”.
Sobre el funcionamiento de la ex SIDE hasta hoy, dijo que “seguramente ha tenido muchas cosas muy positivas”. Recordó que le tocó “trabajar muy cerca (con los servicios de inteligencia) en otros momentos por determinados delitos y la tarea ha sido buena”. Evaluó que “hay momentos positivos y otros que no lo han sido”. Y concluyó que “la presidenta ha evaluado cuáles son los no positivos, y pareciera ser que en estos meses han sido más los no positivos”.
Se refirió al traspaso del sistema OJOTA de escuchas judiciales a la órbita de la Procuración General de la Nación, y respondió a los cuestionamientos contra la titular del Ministerio Público Fiscal. Remarcó que las “críticas de toda la vida eran que las escuchas telefónicas judiciales estaban en mano del Poder Ejecutivo” y que “ahora que van en manos del poder jurisdiccional, la culpa la tiene una funcionaria”, en referencia a la procuradora Alejandra Gils Carbó.
Sostuvo que la nueva agencia permitirá agilizar y mejorar las investigaciones por delitos complejos, “mediante un proceso de aggiornamiento, moderno e inteligente”, y permitirá un sistema “con elementos novedosos y digitales”. Recordó que “hasta no hace mucho tiempo, la SI seguía grabando las escuchas judiciales en cassettes”. El nuevo proyecto también prevé la protección de datos y archivos de inteligencia, y la eliminación de la información que no se almacene si no sirve a los fines establecidos legalmente.


