Las protestas, que se desencadenaron pacíficas por la muerte del joven afronorteamericano Freddie Gray de 25 años, quien fue herido al ser detenido por la policía.
BaltimoreGray sufrió un golpe en la espalda cuando el 12 de abril la Policía de Baltimore lo detuvo y pese a que solicitó asistencia médica, nunca le fue otorgada. Una semana después, el 19 de abril, falleció en el hospital debido a la herida.
En las protestas hubo quema de vehículos, entre ellos un patrullero, una tienda y un edificio en construcción, así como saqueos en varios comercios.
“No vamos a tolerar los casos de saqueos y violencia que han tenido lugar hoy en Baltimore”, reiteró el gobernador de Maryland, Larry Hogan, a través de un comunicado citado por el diario The Washington Post. La adjunta general de la Guardia Nacional de Maryland, Linda Singh, solicitó el despligue de unos cinco mil 500 efectivos para colaborar con los agentes de seguridad locales para reducir los hechos violentos en las manifestaciones.
Por su parte, Stephanie Rawlings-Blake, la alcalde de la localidad, declaró un toque de queda en la ciudad que se prolongará durante una semana.
La ciudad de 620.000 habitantes, que cuenta con casi dos tercios de la población de etnia negra, tiene una larga historia de tensiones entre la policía y la comunidad.
Por su parte las autoridades confirmaron que 15 agentes policiales resultaron heridos durante los enfrentamientos que se han registrado en Baltimore, donde se ha declarado un toque de queda durante los próximos siete días, desde las 22H00 locales hasta las 05H00.
Ayer tuvo lugar en Baltimore el funeral del joven, al que asistieron miles de personas y que transcurrió en forma pacífica, pero cuando concluyó se desencadenaron protestas violentas que se expandieron por gran parte de la ciudad.
Por su parte las autoridades confirmaron que 15 agentes policiales resultaron heridos durante los enfrentamientos que se han registrado en Baltimore, donde se ha declarado un toque de queda durante los próximos siete días, desde las 22H00 locales hasta las 05H00.
Luego de la declaratoria de toque de queda en Baltimore, la alcaldesa de la localidad, Stephanie C. Rawlings-Blake, recomendó a los habitantes de la zona resguardarse de los enfrentamientos. De acuerdo con el corresponsal de teleSUR en EE.UU., Jorge Gestoso, al menos dos periodistas fueron detenidos mientras daban cobertura a la manifestación contra el abuso policial y las constantes agresiones que sufre la población afroamericana en esa nación.
A su vez la corresponsal de teleSUR en ese país, Aurora Samperio, informó que el equipo reporteril que la acompaña fue agredido mientras realizaba su labor periodística en Baltimore.
La muerte de Gray, que agonizó durante una semana en un hospital con la columna rota tras una detención, se suma a otras muertes en todo Estados Unidos de afronorteamericanos desarmados a manos de la policía como la del adolescente Michael Brown, en agosto pasado en Ferguson, Missouri, que fue baleado por un policía blanco mientras estaba desarmado.
En una conferencia de prensa, el abogado de la familia Gray, William Murphy, dijo que el problema de la brutalidad policial es un asunto de derechos humanos.
Rodeado de varias decenas de representantes de la comunidad afro que condenaron la violencia, Murphy preguntó cuántos de los presentes habían sido víctima de brutalidad policial; casi ninguna mano quedó sin levantar.



