Los disturbios continuaron toda la madrugada en El Cairo, aunque la mañana vuelve a traer la tensa calma a la plaza de la Liberación, epicentro de las protestas contra Mubarak desde hace una semana.
Los disparos suenan esporádicamente al arrancar un día que la oposición ha fijado como ultimátum para que el presidente dimita.
Según las autoridades, en los últimos dos días de enfrentamientos murieron 13 personas y 1.200 resultaron heridas.
Los fieles a Mubarak cantan «vamos a liberar el país», mientras que los manifestantes contra el presidente confían en que hoy, tras los rezos de mediodía, lleve a las calles una nueva riada humana que quiebre de una vez la columna vertebral del régimen.
Todo apunta a que Egipto se apresta a vivir el día más áspero e incierto desde el inicio de la revuelta.
El ministro de Defensa, Mohamed Husein Tantawi, ha llegado a la plaza de la Liberación fuertemente escoltado por soldados, aunque se desconoce el propósito de su visita
Por otro lado trascendio que Estados Unidos negocia con funcionarios egipcios varias opciones para que el presidente del país, Hosni Mubarak, abandone el poder de forma inmediata y lo traspase a un Gobierno de transición que estaría dirigido por el actual vicepresidente, Omar Suleiman.
A pesar de que Mubarak confesó en una entrevista en la ABC que no dejará su cargo porque si dimitiera «sólo habría caos», responsables de la Casa Blanca y del Ejecutivo de El Cairo reflexionan sobre un escenario en el que Suleiman, apoyado por el Ejército, se comprometería a iniciar un proceso de reforma constitucional, según informa ’The New York Times’, citando fuentes de la Administración Obama y de la diplomacia árabe.
De acuerdo con la publicación, reproducida por el diario El Mundo, este plan estaría supeditado a conseguir el apoyo de los militares egipcios.
De ser así, la idea sería formar un Gobierno de transición en el que participarían los grupos de la oposición, incluidos los ilegalizados Hermanos Musulmanes, hasta el mes de septiembre, cuando se celebrarían elecciones libres y justas.
Funcionarios de alto rango del Gobierno estadounidense explicaron que la propuesta es una de las opciones que están discutiendo con funcionarios egipcios de alto nivel cercanos a Mubarak, aunque no directamente con el presidente, en un esfuerzo por convencerlo para que renuncie.
Los oficiales de El Cairo advirtieron de que el resultado depende de varios factores, entre ellos la evolución de las manifestaciones en las calles de la capital y otras ciudades del país.
Algunas de las fuentes consultadas por el diario insistieron en que no existen pruebas de que ni Suleiman ni las Fuerzas Armadas estén dispuestos a abandonar a Mubarak.



