Tal como se preveía, este domingo el río Yí, hizo su irrupción al punto máximo en la actual inundación, llegando a los 11 metros sobre su nivel normal, al continuar recibiendo agua desde las zonas altas del departamento, donde entre lunes y viernes próximos pasados, llovió un promedio de 250 milímetros acumulados.
La arremetida del desbordado cauce fue tal a la altura de la ciudad, que en la madrugada, en el lapso de cuatro a cinco horas, debieron ser asistidas por las brigadas de ayuda del Comité de Emergencia, un total de 28 familias, y la situación se venía repitiendo, una y otra vez durante toda la mañana, poniendo en marcha el dispositivo de asistencia por intermedio de 19 camiones, informaron Alejandro Couto y Ramón Camejo, que se desempeñan en la logística de traslado de los desplazados.
Aunque no se producen precipitaciones desde el viernes, la capital duraznense verifica un continuo deambular de camiones, camionetas y automóviles, cargados con muebles y demás útiles del hogar, de gente que se vio obligada a dejar sus hogares de forma provisoria por el avance de las aguas.
Las autoridades que sobrevolaron la zona afirmaron que “se advierte un panorama lamentable, se ve claramente desde arriba”.
En Treinta y Trés
El Comité de Emergencia, la Intendencia y las autoridades de la salud de Treinta y Tres tratan por todos los medios de hacer un seguimiento de la situación del Río Olimar para seguir el avance de las aguas, que a la mañana estaban bajando. El río estuvo a más de siete metros por sobre su nivel normal y según los últimos datos, está a 5,40.
También en la capital departamental hay 115 personas autoevacuadas, integrantes de 29 familias, totalizando 72 mayores y 43 menores.
A las personas que se encuentran fuera de sus hogares se les brinda alimentación y también se les está suministrando ropa y colchones en los casos que así lo requieren.
Fuente: Resumen del Sur



