El Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires informó en un comunicado de prensa que los afectados por estas medidas son el comisario Raúl Franzoia, el oficial Julián Cáceres y el oficial inspector Mario Jesús Pío.
Según el informe oficial, Franzoia será reemplazado por la comisario Jorgelina Silva, quien asumió en su nuevo cargo el lunes, mientras que la desafectación de Cáceres y Pío se debió a que ambos están «involucrados en el hecho que perdiera la vida el joven Lucas Rotella».
Fuentes ministeriales aseguraron que los dos oficiales estaban de servicio en la comisaría de Baradero cuando ocurrió el crimen y que Asuntos Internos determinó que existieron graves falencias en la elaboración del acta de procedimiento en el que constaba el homicidio de Rotella.
Los pesquisas quieren aclarar los motivos de los errores cometidos por lo oficiales en el acta y si fueron intencionales, lo que podría determinar una eventual investigación penal.
En tanto, desde la cartera a cargo de Ricardo Casal indicaron que, en coordinación con la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia, se dispuso «la creación de una Fiscalía de investigación judicial, fortaleciendo la intervención del Ministerio Público, dado que en Baradero actúa una ayudantía fiscal, dependiente de San Pedro».
El crimen de Rotella (19) ocurrió el sábado a las 4.30 y por el hecho está detenido el oficial Gonzalo Kapp, a quien se lo acusó del delito de «homicidio calificado».
Según la investigación, el hecho se produjo cuando Rotella y dos amigos se encontraban en inmediaciones de la plaza Colón, en pleno centro de Baradero.
Ante esa situación, dos efectivos descendieron de una patrulla e impartieron la voz de alto a los jóvenes que comenzaban a abandonar el lugar, Rotella a bordo de un ciclomotor.
En ese momento, uno de los jóvenes fue demorado por uno de los efectivos y llevado a la seccional, mientras que la víctima recibió un escopetazo por la espalda y resultó gravemente herido, a pesar de lo cuál alcanzó a llegar a su casa donde le contó lo sucedido a su padre.
La víctima fue trasladada al hospital local y murió a la tarde cuando estaba por ser derivada en un helicóptero sanitario a un centro asistencial de mayor complejidad, en General Pacheco.
Tras conocerse la muerte del joven, un grupo de manifestantes apedreó la comisaría y luego prendó fuego varios neumáticos durante una manifestación en la plaza central.


