La Comunidad Homosexual Argentina (CHA) alerta a la comunidad sobre instituciones médico-religiosas que inescrupulósamente prometen convertir a gays, lesbianas y travestis adolescentes y adultos en heterosexuales, llegando incluso a prescribir medicación psiquiátrica o exponiéndolos a vejaciones que pueden provocar ansiedad, depresión, sentimientos de culpa, vergüenza y en muchos casos llevarlos al suicidio.
La homosexualidad, tal como lo señala oficialmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) no es una enfermedad, por lo tanto no requiere de ningún tratamiento.
Al repecto, Cesar Cigliutti, Presidente de la CHA, manifestó: «Repudiamos enérgicamente la situación de violencia y persecución llevadas adelante en diferentes países, como el nuestro, por parte de organizaciones religiosas y científicas cuya finalidad es ‘ayudar a superar la homosexualidad y el travestismo’, y donde prometen curar la orientación sexual e identidad de género de las personas».
En nuestro país funcionan silenciosamente unos doce centros para «curar» la homosexualidad distribuidos en Córdoba, Chaco y Buenos Aires.
En Argentina se tiene registro de este tipo de terapias desde 1950, cuando el médico nazi Carl Vaernet, quien realizara experimentos hormonales con homosexuales en el campo de concentración de Buchenwald, se estableció en nuestro país y siguió sus investigaciones desde el Ministerio de Salud de la Nación.
Pedro Paradiso Sottile, Secretario y Coordinador del Área Jurídica de la CHA señaló: «Entendemos que la violencia simbólica de estos discursos hegemónicos que colonializan la sexualidad y pretenden «curar» nuestras sexualidades e identidades, como si fuesen alguna enfermedad, merecen todo el repudio, rechazo y denuncia. El origen de la angustia, muchas veces fatal, de lesbianas, trans y gays adolescentes, jóvenes y adultxs, no es la sexualidad en sí misma, sino la represión y los discursos vergonzantes con los que se nos castiga y estigmatiza en muchos rincones del mundo.»
Desde la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) reivindican “la diversidad sexual y la práctica de la sexualidad con libertad y sin culpas ni castigos”, es por ello que desde el 17 de Mayo, en el marco de la celebración del «Día de la lucha contra la discriminación por orientación sexual o identidad de género», establecido por ley 2687 y a través del Manifiesto Internacional y la Campaña CURAS QUE MATAN:
“DEMANDAMOS que los gobiernos observen el principio de la laicidad de los Estados latinoamericanos y caribeños y tomen medidas concretas para combatir las prácticas “reparativas” de la homosexualidad y transexualidad, incluyéndose la interrupción de cualquier financiamiento público a instituciones o individuos que no estén claramente distanciados de esas prácticas.DEMANDAMOS que las instituciones nacionales o locales de salud pública retiren de los sistemas de salud público y privado a las personas que practiquen o promuevan prácticas “reparativas” de la homosexualidad y transexualidad.INSTAMOS a que donantes privados y financieras incluyan como criterio en la aprobación de solicitudes de apoyo, el rechazo al discurso de terapias “reparativas” que atentan contra los derechos humanos.SOLICITAMOS que las autoridades religiosas condenen firmemente el uso de discursos que proponen y/o impulsan procesos de “reparación” de la homosexualidad y transexualidad, y que promuevan el respeto de la diversidad sexual y de la identidad de género como variaciones de la sexualidad humanaLa Campaña consiste en demandar que los gobiernos observen el principio de la laicidad de los Estados latinoamericanos y caribeños, y tomen medidas concretas para combatir las prácticas “reparativas” de la homosexualidad y transexualidad, incluyéndose la interrupción de cualquier financiamiento público a instituciones o individuos que no estén claramente distanciados de esas prácticas. Pretende además, que las instituciones nacionales o locales de salud pública establezcan o fortalezcan reglamentaciones que retiren de los sistemas de salud público y privado a las personas que practiquen o promuevan prácticas “reparativas”. Insta a que donantes privados y financieras incluyan como criterio en la aprobación de solicitudes de apoyo, el rechazo al discurso de terapias “reparativas” que atentan contra los derechos humanos y solicitan que las autoridades religiosas condenen firmemente el uso de discursos que proponen y/o promueven procesos de “reparación”, y que favorezcan una actitud de respeto de la diversidad sexual y la identidad de género.El lanzamiento de la campaña Curas que Matan, coincidió con la distinción de Cesar Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), como Ciudadano Ilustre de la Buenos Aires en un acto que reunió a amigos, familiares y representantes de organizaciones en defensa de los derechos humanos”.


