En su habitual encuentro con periodistas antes de ingresar a la casa de Gobierno, destacó que «el capital, que siempre es timorato y no va a ningún lugar donde tiene dudas, no ha visto en la Argentina ningún tipo de temores, aunque quisieron inocular ese temor los buitres y sus alcahuetes para hacer daño a la Argentina”.
Para el jefe de ministros, “en esta oportunidad a esta Argentina tan diezmada, destrozada, rota, negada, fuera del mundo y cagada a palos y todos los inventos estúpidos que se dicen todos los días la oferta fue de 1.878 millones de dólares y la decisión de tomarlos fue aproximadamente 1.416 (millones de dólares) con una tasa del 8,75% y sin pagar comisiones”.
Añadió que “en la década del 90, si hubiese salido a ofrecer un papel de esta características, no habría conseguido más de cien millones y a esta Argentina que quieren hacerla aparecer poco menos que despeinada, en batón y chancletas concita la atención del mundo y recibió cuando pedía 500 para licitar 1.878 millones de ofertas y tomó casi 1.416 millones a 8,75%, y es para destacarlo y de enorme satisfacción”.
Asimismo, resaltó “la inversión que se pretende hacer con esa colocación después de todo el agravio que los fondos buitres pueden hacer y los alcahuetes argentinos que sirven a los buitres».

