Internacionales

¿Cómo nació ADRA en Quito?

Argentinos en Ecuador

Corría el año 1977, Quito(capital de Ecuador) era una ciudad con menos de un millón de habitantes y aun Ecuador recibía los beneficios del Boom petrolero que había comenzado al finalizar la anterior década y se prolongaría hasta inicios de los 80’s.

La inmigración había tomado fuerza y desde varios países, especialmente latinoamericanos, llegaban nuevos ciudadanos, algunos convocados por empresas locales y multinacionales, otros como funcionarios de organismos Internacionales. Argentina vivía altibajos en lo político y económico y por ende también llegaban ciudadanos particulares a Ecuador para probar fortuna, lo que producía generar lazos entre personas de distintas nacionalidades.Fue así que un grupo de alrededor de 30 amigos pensaron que sería importante crear una institución que nos agrupe, especial-mente para tener un espacio en donde pudiesen sentir y compartir  tradiciones, y asimismo difundir en Ecuador, los valores culturales del pueblo argentino. Finalmente el proyecto se pudo realizar y oficialmente a principios del año 1978 nació la Asociación de Residentes Argentinos en Quito (ADRA). “Comenzamos alquilando una casa a pocos metros del Hotel Quito, estuvimos unos pocos años hasta que cambiamos a mejores instalaciones, alquilando una casa y terreno frente al Hospital Militar. Allí, con la ayuda de algunas empresas argentinas y el aporte de los socios construimos una cancha de tenis, instalaciones de parrilla y pasábamos largas jornadas, especialmente los fines de semana haciendo deporte, churrasqueando y por supuesto con envido y truco‖ por las tardes”, señaló un integrante de ADRA, Carlos Godoy.“Luego, por circunstancias diversas, fuimos perdiendo fuerza y la poca receptividad de convocatoria hizo que nos redujéramos a ser unos pocos socios (no más de diez). En reunión de Comisión Directiva se planteo la opción de cerrar la institución, antes de tomar esa decisión recurrimos a nuestra Embajada a explicar la situación, la reacción positiva del entonces embajador Don Ricardo Illia fue inmediata, al punto que en reu-nión convocada en las oficinas de la Embajada, ADRA tomo fuerza nuevamente , y en poco tiempo volvimos a tener cerca de 200 socios, pudimos , nuevamente con el aporte de empresas argentinas, especialmente ―Techint‖, y ecuatorianas, comprar la casa que hoy es nuestra propia sede en la esquina de las calles Murgeón y Jorge Juan. Muchas son las anécdotas y sucesos que se han dado en el transcurrir de estos años, hemos tenido en nuestra casa actividades artísticas, culturales y por supuesto tradicionales. Nos visitaron y actuaron prestigiosos artistas argentinos como Los Chalchaleros, Ramona Galarza, El Chango Torres, Facun-do Cabral, Alberto Marco, Darío Vitori, Piero entre otros, también realizamos expo-siciones, presentaciones, ciclos de cine ar-gentino, catas de vino, lanzamientos de pro-ductos argentinos, vimos partidos de futbol, tenis, rugby y muchas reuniones cordiales acompañadas de show musicales y hasta bingos benéficos”, agregó Godoy.. Con más de 30 años de vida, ya son nuevas generaciones las que tomaron la posta con mucho entusiasmo. Están esperanzados que continúen adelante con esta Casa Argentina en Quito, Ecuador, manteniendo los principios que motivaron a quienes la fundamos y difundiendo, en el país ecuatoriano  que hoy sienten como propio, los valores, tradiciones y esencia de los argentinos.