El Arsat 1, el satélite construido en el país, con tecnología argentina, con una inversión de U$S 270 millones, y U$S 1,3 millones de horas/hombre. (El 70% del satélite es horas/hombre), entró exitosamente en órbita, con la satisfacción de los científicos argentinos del INVAP y de ARSAT que participaron del proyecto.
Con este satélite las Argentina es el octavo país en el mundo con dominio de la tecnología satelital.
Su puesta en órbita esta tarde, dijo, plasma “la soberanía argentina en materia de telecomunicaciones” ya que producirá una mejora en el acceso al servicio de internet, a la televisión y a la transmisión de datos, afirmó.

