Según la televisión estatal paquistaní, el sismo provocó el hundimiento de más de mil chozas de adobe. Por otro lado, los atentados producto de la campaña electoral dejaron unos 20 muertos.
Las elecciones del 11 de mayo serán las primeras en que un gobierno civil traspase el poder a través de las urnas tras haber finalizado su mandato, en un país acostumbrado a largos periodos de gobierno militar.
Sin embargo, la campaña electoral se está viendo marcada por los temores de seguridad en un país afectado por la violencia de al-Qaeda y donde los talibanes amenazaron de muerte a los miembros de los principales partidos laicos.
Además, un atentado no reivindicado contra un convoy de Sanaulá Zehri, un alto responsable de la principal formación opositora en el país, el PML-N, ocurrido en la provincia de Baluchistán dejó cuatro muertos.

