El Senado Nacional dio media sanción en la tarde de ayer a un proyecto que endurece el castigo a los implicados en delitos de trata de personas, y para ampliar la protección a las víctimas. Cabe destacar que la decisión se tomó por unanimidad con 59 votos a favor.
La iniciativa, que ahora fue girada a Diputados para su tratamiento, propone modificar la ley 26.364, y entre sus principales cambios contempla no aceptar el consentimiento de la víctima, si es mayor de edad, como atenuante en la responsabilidad de un acusado de trata de personas.
Además amplia el concepto de explotación a la promoción de pornografía infantil y a los matrimonios forzados y/o serviles.
Por otro lado, brinda mayor resguardo a la víctima -como su inclusión dentro del Programa de Protección a Testigos- y crea un Consejo Federal y un Comité Efectivo para la ejecución de políticas contra la trata compuesto por los ministerios de Justicia, Seguridad y Trabajo.
Asimismo, se avaló la modificación para bajar el margen de la penalización básica por proxenetismo de 2 a 4 años de prisión. La discusión en las comisiones contó con los aportes de los Ministerios de Seguridad y Justicia y organizaciones que luchan contra este flagelo.
Al respecto la senadora Norma Morandini dijo que “la libertad es inherente a la condición humana ¿quién puede creer que alguien pueda consentir el ser esclavizado?”‘. Habló también de una “cosificación” de la mujer y pidió que los medios eviten que “las niñas sean sometidas al modelo que legitima la prostitución de una manera indirecta”.
En tanto, el chubutense Marcelo Guinle se refirió al crimen organizado y a la intervención que tendrá el Consejo Federal, lo que significará “una coordinación que no existe, un abordaje pleno” frente al delito.
Por su parte, Rubén Giustiniani lo calificó como “la esclavitud del siglo XXI”. “El abordaje de este tema no se soluciona con una ley, pero con una ley se va a abordar en su dimensión más profunda”, aseveró. En su alocución, agradeció a las organizaciones sociales, en especial a la lucha de Susana Trimarco, madre de Marita Verón.
Por otra parte, y también por unanimidad, obtuvo media sanción el registro de datos genéticos por delitos contra la integridad sexual.
El sistema aprobado tiene dos fuentes: en primer lugar los datos obtenidos de la escena del crimen y, en segundo lugar, los de las personas condenadas como autores. Este “registro de datos sensibles”, que contará además con fotografías actualizadas, solo será accesible para fiscales y jueces que realicen investigaciones relacionadas.
La iniciativa que el Senado había aprobado en noviembre de 2008, y que caducó en Diputados por falta de tratamiento, propone la creación, en el ámbito del ministerio de Justicia, de un registro de datos genéticos para facilitar el esclarecimiento de los hechos que sean objeto de una investigación judicial vinculada con delitos contra la integridad sexual.


