El partido entre Independiente Rivadavia de Mendoza y River, primer encuentro que el equipo millonario disputó en su historia como visitante en la B, desencadenó la vuelta de los visitantes en todas las categorías del ascenso.
La AFA resolvió levantar la prohibición, que no estaba escrita en ningún lado sino que había sido consensuada por los dirigentes de los clubes. El presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, «rompió» el pasado sábado el pacto -en una maniobra política con miras a las elecciones en la AFA- y hoy el Gobierno, incluso, salió a respaldar la vuelta de los hinchas visitantes al Ascenso.
La medida, tomada a destiempo (el torneo lleva jugadas dos fechas) y sin ningún tipo de planificación acerca de las posibilidades de cada club, es otra desprolijidad más de la AFA, que semana a semana ve erosionada su autoridad, ya que bastó con la irreverencia de un dirigente opositor para que se revea una medida tomada hace cuatro años.
Resta esperar como se organizará cada club para poder recibir público visitante. Al parecer la medida entraría en vigencia este fin de semana.


