Internacionales

Bolivia potencia su sueño de ser el centro energético regional

La posibilidad de convertirse en centro energético de Sudamérica e incluso de Latinoamérica, es un sueño al alcance del gobierno de Bolivia, que de a poco expande su colaboración a través de ese rubro en otros países.

Evo recorriendo una central de gas.

El objetivo fue planteado tiempo atrás por el presidente Evo Morales y desde entonces a la fecha el Ministerio de Hidrocarburos y Energía, y la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos no cejan en el empeño.

Recientemente, en la clausura del V Congreso Internacional de Gas y petróleo realizado en la oriental ciudad de Santa Cruz de la Sierra, el mandatario volvió a reiterar que Bolivia debe consolidarse como el corazón energético de Sudamérica, con la exportación de más de 30 mil megavatios de electricidad a los países vecinos.

Al respecto el dignatario señaló que el siguiente paso será el de la industrialización de los hidrocarburos, que avanza con la Planta Separadora de Líquidos de Río Grande y con la Planta de Gran Chaco, las cuales permitirán la exportación de varios productos, entre ellos el Gas Licuado de Petróleo (GLP) y el Gas Natural Licuado (GNL).

La tarea, según Morales, es ver cómo se acelera la inversión y la explotación del gas, aunque auguró que la mejor forma sería invertir en termoeléctricas para exportar energía a los países del área.

Morales enfatizó que a través de la producción energética el país aumentó su Producto Interno Bruto, y que gracias a ello pudo desarrollar otros rubros importantes para la economía de la nación y el bienestar de la sociedad.

Recordó que en 2005, un año antes de llegar el Movimiento al Socialismo al poder, la venta petrolera del país era de apenas 300 millones de dólares, que tras la nacionalización de los hidrocarburos, solo unos meses después, ya se incrementó a 600 millones, y, que al término de 2014 las utilidades por esta causa ascendieron a más de cinco mil 800 millones de dólares.

Precisó que la historia energética de Bolivia cambió, y que si antes el objetivo era enriquecer las transnacionales, ahora es fortalecer la economía del país, apoyar el desarrollo de la sociedad y compartir lo poco que tienen con otros países.

Más, el propósito del líder del Movimiento al Socialismo se ve fortalecido por la firma de nuevos convenios con empresas y a nivel gubernamental de Brasil, Perú, Paraguay, Argentina, e incluso con Francia y Rusia entre otros. Luis Alberto Sánchez, ministro de Hidrocarburos y Energía, aseguró que su cartera, en unión a sus dos brazos operativos -Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE)-, trabaja para cumplir con el pedido del presidente.

En esa línea Bolivia suscribió acuerdos con Argentina, Perú y Paraguay, en cuanto al intercambio de gas natural, GLP y electricidad, que beneficiará muchísimo a la economía de Bolivia pero también a la de los países involucrados.

Por ejemplo las ventas de gas natural a Brasil y Argentina, que representan 52 por ciento de las exportaciones del país andino, podrían consolidarse por tiempo indefinido, según explicó el experto del Instituto Argentino del Petróleo (IAPG), Eduardo Abriata.

En el caso del Gigante Sudamericano, considera que éste continuará importando el preciado energético porque a pesar de contar con grandes reservas de gas, su logística es muy dispersa.

Mientras que con relación a su país, reconoció que en la actualidad la producción diaria de gas está en 115 millones de metros cúbicos por día de gas (MMCD), frente a un consumo interno de 150 MMCD, por lo cual deberán importar 35 (MMCD) desde Bolivia para poder cubrir la demanda.

Como parte de las actividades colaterales al V Congreso de Hidrocarburos, YPFB también estrechó sus lazos con Perú para la venta de GLP y electricidad, mientras que con Paraguay, se estableció abastecer su mercado al 100 por ciento con GLP y de gas natural boliviano.

Bolivia comenzó a exportar GLP desde agosto de 2013 con la puesta en marcha de la Planta de Separación de Líquidos Río Grande, en Santa Cruz, pero prevé incrementar la venta externa de ese carburante con la inauguración el venidero 20 de agosto de la Planta Gran Chaco ‘Carlos Villegas’, que es seis veces más grande que la primera.

La planta procesará 32,2 millones de metros cúbicos diarios de gas natural para obtener dos mil 247 toneladas métricas de gas licuado (GLP), mil 658 toneles de gasolina natural, tres mil 144 toneladas de etano y mil 44 barriles de isopentano, que se destinarán a producir plásticos.

De manera preliminar la planta que está administrada por la estatal YPFB, generará un estimado de 872 millones de dólares en ingresos anuales, recuperará la energía excedente y los compuestos químicos presentes en el gas natural exportado a Argentina y ahorrará anualmente al Estado más de 100 millones de dólares en la subvención a los hidrocarburos, porque importará menos nafta y logrará cubrir toda la demanda interna de GLP.

Sin embargo, a pesar de los éxitos en la exploración, distribución y exportación de petróleo, el gobierno boliviano considera que el impulso energético estará en la venta de electricidad.

De acuerdo con datos de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), las reservas de energía eléctrica del país crecerán un 66 por ciento en el presente año, de 300 a 500 megavatios como consecuencia de la puesta en marcha de la Termoeléctrica de Warnes, ubicada en el municipio del mismo nombre, en el oriental departamento de Santa Cruz.

A decir del presidente de ENDE, Eduardo Paz, el objetivo del gobierno es exportar unos tres mil megavatios en el período 2015-2025, en un momento en el cual la demanda interna será de una cantidad similar.

Tanto es el interés del Estado en este sector, que solo para este año tienen presupuestado mil 600 millones de dólares de inversión a nivel nacional.

Fuente: Resumen del Sur