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Brasil: El aborto define las elecciones

A dos semanas de la segunda vuelta millones de panfletos antiabortistas circularon en el país hermano, en los cuales la Iglesia Católica recomienda no votar a Dilma Rousseff. Como consecuencia la candidata aseguró estar en contra del aborto aunque aclaró que “no es un caso de policía” sino de “salud pública”.

Una empresa gráfica vinculada presuntamente con el opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) imprimió dos millones de panfletos antiabortistas en los que la Iglesia Católica recomienda no votar a la candidata Dilma Rousseff, según una denuncia del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).El oficialismo reclamó investigar la información que recopiló por considerar que se trata de un crimen electoral, tras el secuestro de un millón de panfletos impresos en la gráfica Pana Editora, de la que se le atribuye el 50 por ciento de los activos a Arlety Satiko Kobayashi, informaron los medios locales.Kobayashi es afiliada al PSDB desde 1991 y es hermana del coordinador de infraestructura de la campaña de José Serra, Sergio Kobayashi, según constan ambos datos en la Justicia Electoral.La policía federal, por orden del Tribunal Superior Electoral, incautó el pasado fin de semana los panfletos titulados “Llamamiento a los brasileños y brasileñas” en los que se instruye a los fieles que no escojan a ningún candidato que apoye la despenalización del aborto. El texto sostiene que el actual gobierno de Lula da Silva y la propia candidata ya se manifestaron en favor de la legalización del aborto en Brasil.  Aparecen como firmantes Nelson Wstrupp, Ayrton José dos Santos y Benedito Beni dos Santos, los tres máximos dirigentes de la comisión episcopal de San Pablo de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil. Al parecer, se estaría investigando si el obispo de la diócesis de Guarulhos fue quien encargó imprimir 2,1 millones de panfletos con ese mensaje. La propia candidata calificó como “un delito electoral” el caso de los panfletos y entendió que el episodio “es absolutamente ilegal y beneficia” a su adversario Serra aunque dijo que “tendrá que ser probado si fue él o no”.Fuentes del Partido Socialdemócrata afirmaron que esa agrupación no financió ni está relacionada con la campaña, según revelaron los diarios Folha y Estado.  Como consecuencia, encuestas recientes indicaron que la prédica de obispos y sacerdotes contra Rousseff afectó la imagen de la candidata y redujo su caudal de votos en la primera vuelta, realizada el 3 de octubre, uno de los motivos por los que no logró imponerse en la carrera presidencial. En este sentido, Rousseff aclaró que está en contra del aborto pero adelantó que no ordenará detener a las mujeres que se lo hagan, tal como está previsto en la legislación de su país. “El aborto no es un caso de policía, es un caso de salud pública. No podemos detener a esas mujeres; hay que cuidarlas”, manifestó la ex jefa de Gabinete. Las elecciones presidenciales se definen dentro de dos semanas mediante ballotage.