Opinión

Canadá se aleja de Estados Unidos y se acerca a China

El acuerdo entre el país norteamericano y el gigante asiático sumado a las palabras de Mark Carney en Davos, muestran un marcado giro geopolítico de Canadá y el fracaso de las políticas de Estados Unidos para frenar el avance chino. El análisis de los especialistas Jorge Kreyness y Sebastián Schulz y el discurso completo del primer ministro canadiense.

Por Héctor Bernardo*

Cuando pocos lo esperaban, Canadá pateó el tablero geopolítico: después de años de tensiones anunció un nuevo acuerdo comercial con China y el primer ministro, Mark Carney con marcadas críticas a la políticas implementadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció el discurso que más repercutió de la Cumbre de Davos.

Tras el encuentro entre el primer ministro Mark Carney y el presidente Xi Jimping, el pasado 16 de enero, los gobiernos de Canadá y China emitieron un comunicado en el que anunciaron un nuevo acuerdo comercial.

El anuncio evidenció un giro de 180 grados en la política exterior canadiense. Ese viraje no solo representa un acercamiento a China, sino un distanciamiento de Estados Unidos.

La presión que, desde el principio de su mandato, el presidente norteamericano Donald Trump lanzó sobre sus socios del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), terminó por empujar a Canadá hacia China a pesar de la tensión que había surgido entre estos países en 2018, que se mantuvo por varios años y que requirió gran labor diplomática para resolverlo.

En clave comercial

El conjunto de acuerdos firmados entre los dos países establecen que Canadá permitirá que, durante 2026, ingresen 49.000 vehículos eléctricos chinos con un arancel preferencial del 6,1%, (arancel que antes estaba en el 100%).

El gobierno de Canadá también extenderá exenciones arancelarias para 115 líneas específicas de productos de acero y aluminio chinos, cruciales para su industria manufacturera y que no son fabricados en ese país.

Por su parte, China reducirá drásticamente los aranceles (del 84% hasta alrededor de un 15%) a la canola canadiense y a otros productos agroalimentarios. Además, se eliminará barreras para otros productos como la langosta y el cangrejo, lo que podría beneficiar a exportaciones por valor de 6.600 millones de dólares anuales.

El analista en política internacional y secretario de relaciones internacionales del Partido Comunista Argentino, Jorge Kreyness, remarcó que este es “un acuerdo directamente entre los jefes de Estado, Xi Jinping y Mark Carney. Básicamente de reducción de aranceles y barreras comerciales. Decenas de miles de vehículos eléctricos chinos van a ingresar a Canadá y esto es una competencia muy fuerte a la empresa Tesla de Elon Musk. A lo que se suma que también hay vehículos eléctricos chinos en México”.

“Por lo tanto, me parece que esa política de Canadá, asociada también, o si la vemos en común con las posiciones de la presidenta Claudia Sheinbaum de México, me parece que agregan una dificultad a la política estadounidense del acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Así que, bueno, me parece que Donald Trump está recibiendo muy importantes definiciones en contra de su política agresiva y de su postura en los últimos asuntos internacionales”, sostuvo Kreyness.

Sobre este tema Sebastián Schulz, sociólogo, investigador del Centro de Estudios Chinos de la UNLP y miembro del grupo de trabajo “China en el mapa del poder mundial” señaló que “las políticas de confrontación impulsadas por Trump han generado, paradójicamente, un efecto contrario al buscado, reforzando el acercamiento de distintos actores (incluidos sectores ‘globalistas’) hacia China”.

Crisis sistémica

Schulz sostuvo que “nos encontramos en un período de crisis sistémica e interregno hegemónico, en el cual las instituciones internacionales creadas tras la Segunda Guerra Mundial han perdido legitimidad y capacidad de ordenar el sistema internacional, debido a los profundos cambios en la correlación de fuerzas globales. Frente a este escenario, la postura de Trump apunta a reinstalar la lógica de la ley del más fuerte, configurando una suerte de mundo hobbesiano en el que predomina un Leviatán (Estados Unidos) guiado exclusivamente por su interés nacional. Esta visión entra en tensión con el entramado institucional multilateral que ya no responde plenamente a sus intereses”.

“En contraste, China y los países del BRICS han impulsado una reforma de las instituciones internacionales, con el objetivo de que reflejen de manera más equilibrada las demandas de los países emergentes y en desarrollo. En este sentido, frente a un Estados Unidos que busca desconocer o debilitar aquellas instituciones que ya no le resultan funcionales, China ha ido acumulando apoyos en defensa de principios básicos del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales basado en el respeto a la soberanía, la integridad territorial y los modelos de desarrollo definidos por cada Estado”, concluyó.

Por su parte, Jorge Kreyness sostuvo que la postura de Canadá “es un golpe muy duro para la política exterior de Donald Trump, que se presenta como el bravucón del barrio”.

“El primer ministro Carney apoya a Groenlandia en contra de las pretensiones de Donald Trump de apropiarse de ese protectorado de Dinamarca a lo que hay que sumarle que recientemente circuló la noticia de que el ejército canadiense incluyó una posible invasión de los Estados Unidos en su política de hipótesis de conflicto y están realizando unas maniobras en ese sentido”, aseguró el analista.

Davos

El discurso del primer ministro canadiense Mark Carney en la Cumbre de Davos causó gran repercusión mediática. Con fuertes críticas a la ruptura del orden mundial, una férrea defensa de las estructuras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de las reglas surgidas en la posguerra. Reglas, que como el mismo señala, sirvieron para que países como Canadá pudieran prosperar.

*Periodista, escritor y profesor de Introducción al Pensamiento Social y Político Contemporáneo – Facultad de Periodismo y Comunicación Social – UNLP. Miembro del equipo de PIA Global.