La nueva resolución llama, «como una medida de fomento de la confianza», a San José y Managua a «ejecutar, de manera simultánea y sin dilación, las recomendaciones adoptadas mediante la resolución del 12 de noviembre», en la que entre otros se llamaba a Nicaragua a retirar las tropas de la zona en disputa en Isla Calero, en el río San Juan, para «generar un clima propicio al diálogo» que también se pedía fuera restaurado rápidamente y que sin embargo ha fracasado hasta la fecha.
El descafeinado texto fue aprobado por 24 votos a favor, dos en contra -Venezuela y Bolivia- y cinco abstenciones, tras una larga jornada de debates públicos y posteriormente a puertas cerradas en una reunión especial de consulta a nivel de cancilleres a la que solamente acudieron los ministros de Exteriores de Costa Rica y Guyana.

