Es un caso ya tratado periodísticamente con anterioridad por Lydia Cacho, periodista reconocida de Mexico y autora del libro “Esclavas del poder :un viaje al corazón de la trata sexual de mujeres y niñas en el mundo”, así como por los periódicos Reforma y Por esto!
Estos medios cubrieron ampliamente el tema entre finales del 2006 y principios del 2007 gracias a esa cobertura el principal emporio del proxeneta argentino Raúl Martins, el table dance de la zona hotelera de Cancún, llamado The One, fue clausurado. Con nuevo giros y amparos diversos, el negocio mutó en otras propiedades, como la zona de tolerancia conocida como Plaza 21. Usó por mucho tiempo un perfil bajo, casi clandestino, pero al fin este ex espía de la dictadura militar argentina volvió de nuevo a las primeras planas. Y por todo lo alto.
Raúl Martins fue agente de la SIDE entre 1974 y 1987. En los noventa, se lo señaló como el dueño de una red de prostíbulos vip en Buenos Aires que incluían un local entonces llamado The One, el mismo nombre con el que luego bautizó su prostíbulo de Cancún. En 1998 quedó involucrado en una megacausa por pago de coimas. En 2001, en otra que lo acusaba de extorsionar a clientes. Estos escándalos llevaron a que en 2002, Martins se radicara en México.
Lorena Martins, la denunciante e hija del proxeneta reveló cómo se llevaban a las chicas argentinas a México: «La mayoría de las chicas que estaban en The One, el único prostíbulo de la zona turística de Cancún, eran argentinas. Las llevaban allá y las quebraban. Algunas, muy pocas, eran brasileñas. La mayoría, argentinas».
Raúl Martins vive actualmente en Cancún, pero Migraciones de ese país resolvió expulsarlo justamente por las acusaciones por trata de personas. Lorena declaró a la Justicia que su padre mantiene un estrecho vínculo con Los Zetas, un temible cártel de narcotraficantes. Y en las denuncias aparecidas en aquel país, políticos de distinto signo se acusaban entre sí por darle protección. Lo cierto es que Martins logró parar la expulsión presentando numerosas apelaciones a la Justicia y, según el diario Reforma, todavía rige una de esas apelaciones. Por esa razón, Martins no puede dejar México: en caso de hacerlo no podría reingresar.
Martins, ex agente del servicio de inteligencia argentino (llamado SIDE o Secretaría de Inteligencia del Estado) durante la última dictadura argentina, estuvo en el servicio público entre 1974 y 1987, luego huyó a México cuando ya estaba a punto de ser alcanzado por la justicia de su país. En 2003 llegó a Cancún, Quintana Roo, donde se convirtió en dueño de varios clubes nocturnos, según contaba Claudio Lifschitz, ex abogado de Martins. En artículo publicado en Por esto! el 17 de enero del 2007 Renán Castro y Lizandro Coronado cuentan como funcionaba la red de Martins en Quintana Roo:
“Con la protección que ha recibido de los tres niveles de gobierno, Raúl Luis Martins Coggiola, el ex espía argentino, se distingue como un delincuente oficial y protegido por el Estado, por la maraña de intereses que tejió a su alrededor y que le brindaron desde el gobierno estatal, con Joaquín Hendricks Díaz, cuando fungía como gobernador del estado, el Instituto Nacional de Migración, la Procuraduría General de la República y funcionarios municipales.
Por lo que, la simulación y todo un círculo vicioso rodea la serie de amparos que usa el argentino Raúl Luis Martins Coggiola para operar en la ilegalidad, porque el juicio de amparo tiene límites pero el Juzgado de Distrito no puede hacer nada, porque los funcionarios responsables de los tres niveles de gobierno, se hacen de la vista gorda y en sus informes toleran el funcionamiento del The One, dijo Felipe Amaro Santana, ex presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Pero además, la protección de las autoridades federales que por meses estuvieron enterados de la presencia y de las acciones oscuras de Raúl Luis Martins, se extendió desde funcionarios de los tres niveles de gobierno, pues en cada intento por aplicar operativos, que tuvieron la intención de sancionarlo, o al menos eso aparentaban, los abogados del argentino acudían de inmediato al recurso del amparo.
Para ello y de acuerdo al proceso legal al que está sujeto en los Juzgados de Distrito, le daban trámite y lo iniciaban pero al solicitar informes a las autoridades de los tres niveles de gobierno, les presentaban como respuesta información a modo, lo que frenó y limita a cualquier Juez de Distrito para proceder y negar la protección del amparo.
Así, los asesores jurídicos de las autoridades de los tres niveles de gobierno se volvieron cómplices y solapan hasta la fecha el funcionamiento el prostíbulo de lujo The One.
Y de esta forma la prostitución, tráfico de indocumentadas, narcomenudeo y el lenocinio que regentea Raúl Luis Martins en pleno corazón de la zona hotelera, se mantiene intocable y sin freno.
La ubicación del antro disfrazado de disco-bar, se encuentra junto a hoteles de lujo y gran turismo, que pasan por una cadena de trámites y permisos para ser construidos y para operar con turismo de todas partes del mundo.
Pero en el caso del ex espía argentino, logró incrustarse en la vida nocturna descifrando los “códigos de la noche” con una cascada de amparos federales, abusando a todas luces de este derecho constitucional, bajo la simulación de las autoridades correspondientes.
De ahí que el soborno, el chantaje y la corrupción, aliados de Raúl Luis Martins Coggiola, le garanticen su presencia y el funcionamiento de su bar The One, quien apoyado por los sobornos a autoridades, estableció una relación de complicidades a su alrededor de forma permanente”
¿En manos de quien está Cancún?
“Y prueba de ello es la protección señalada por su ex abogado Claudio Lifschitz, que le brindó Joaquín Hendricks Díaz, como gobernador del Estado y el empresario Isaac Hamui Abadi. Además de que el argentino se ufanó de contar con el número del teléfono celular del delegado estatal de la Procuraduría General de la República (PGR), Pedro Ramírez Violante.
A este abanico de relaciones de Raúl Luis Martins, se le suman las de la delegación regional del Instituto Nacional de Migración (INM), así como las autoridades estatales y municipales de Salud, inspección fiscal y hasta la misma policía municipal que nunca actuaron en contra del prostíbulo The One, como hasta la fecha.
Esta es parte del control, dominio y complicidad que rodea a Raúl Luis Martins Coggiola, que exhibe su poder corruptor y la vigencia de su “Centro de Convenciones del Crimen”.
Ya que no fue sino hasta que la televisión nacional y los medios de comunicación escritos de circulación nacional que evidenciaron al ex espía argentino, cuando las autoridades federales, como en el caso de la PGR, INM y la PFP, montaron un operativo en contra del The One, que terminó en un fracasa evidente, ya que la entrada por salida que realizaron una veintena de agentes el viernes pasado a la media noche, sólo exhibió la impunidad que goza el argentino.
El amplio poder corruptor que mantiene Raúl Luis Martins Coggiola, es en verdad lesiva para la sociedad, ya que se sabe incluso que ha financiado campañas políticas de al menos uno de los integrantes de la XI Legislatura, es decir, ha beneficiado a uno de los diputados locales de un partido de oposición, que lo visita con frecuencia.
Y sumado a ello permanece la grave situación del centro nocturno, pues como señaló Claudio Lifschitz, ex abogado del argentino, “los mejores clientes de The One, son narcotraficantes, empresarios y políticos”.
Por ello la insistencia de que ahí se planeó la ejecución del coronel retirado del Ejército, Wilfrido Flores Saucedo, quien fungió como jefe de Estado Mayor de la Dirección de Seguridad Pública y el cobarde atentado con granadas de fragmentación contra las instalaciones del POR ESTO! de Quintana Roo, informaciones que resurgen con mayor fuerza ahora que fue exhibido a nivel nacional e internacional Raúl Luis Martins y su antro The One.
Lo más triste y grave es que este personaje, que vive al día con decenas de amparos, se mantiene enclavado en pleno corazón de la zona hotelera, a la vista de todos”.
Se armó un verdadero escándalo tras tantas investigaciones periodísticas, porque las autoridades federales señalaron a las provinciales de Quintana Roo por encubrimiento de Martins. Entre otras cosas se imputaban la facilidad con que el ex agente de la SIDE conseguía visas para las chicas argentinas que trabajaban en sus prostíbulos: Divas, Ellegance, The One, Maxims (Playa del Carmen) y Mix Sky Lounge.
El primero, como sabemos, fue clausurado en forma pública y espectacular pero el segundo se reabrió después del escándalo.
Cerró el The One, pero igual se protegió Marins con una interminables secuencia de amparos que evitan su expulsión del país y se rumorea que aun con perfil bajo y usando testaferros. este proxeneta sigue manejando negocios de prostitución camuflada en zonas de tolerancia como Plaza 21 en las afueras de la zona hotelera.
Esperemos que esta vez, y gracias a su ex cómplice, la enojada Lorena Martins, la verdad de esta vieja y conocida red de trata de blancas tenga severas consecuencias.
Y este intocable termine sus días en prisión.”
Esta información que elmensajerodiario.com.ar acerca a sus lectores es parte de la información que hoy circula en el Estado de Quintana Roo a través de Pulso Ciudadano, Noti Caribe y los mencionados medios.
El 24 de enero del 2007 Lizandro Coronado Alcocer en Expresión Libre Edición Cancún señalaba:
Cabildo podría revocar permisos y licencias a Martins
“Cuando las autoridades quieren doblegar a alguien le encuentran el modo, a pesar de los amparos
Frente a la «cascada» de amparos del argentino Raúl Luis Martins Coggiola, sólo existe una alternativa, que el propio Cabildo se reúna y basta con una sesión para que revoque los permisos de uso de suelo y las licencias de funcionamiento, ante el clamor ciudadano y empresarial, por el escándalo que envuelve a Cancún, debido al funcionamiento ininterrumpido del centro nocturno The One y que sólo deja en evidencia a las autoridades ya que una y otra vez los operativos fracasan, señalaron abogados locales.
Las autoridades de los tres niveles de gobierno, «se han cobijado, bajo el trillado pretexto, de que no pueden hacer nada porque tiene decenas de amparos, y eso es una burda farsa. Puesto que hay mecanismos de querer poner un freno al ex espía argentino».
Señalaron que vergüenza les debería dar, exhibir su incapacidad, al señalar que se encuentran de manos atadas, «a poco Juan Ignacio García Zalvidea no estaba amparado y con todo ello se pusieron abusados y lo refundieron a la cárcel».
Agregaron que «lo mismo ocurrió con Jean Succar Kuri, que se había amparado para evitar su traslado a un penal de máxima inseguridad y con todo ello se lo llevaron».
Sin mencionar sus nombres, para evitar represalias futuras con las autoridades de los tres niveles de gobierno, indicaron que «es penoso constatar que la corrupción y el amplio círculo de complicidades, pueden más que la aplicación de la ley, peor aún cuando un extranjero, sin ser discriminatorios, se ha burlado una y otra vez de la justicia, aun a costa de la serie de quejas e inconformidades que genera a todos un centro turístico con fama internacional».
Explicaron que Raúl Luis Martins Coggiola, no es quien debe alardear de lo que ha conseguido para permanecer en Cancún, sino que es «la viva imagen de la corrupción ya que representa todos los vicios y la más pura impunidad de las dependencias de gobierno que le sirvieron y se sirvieron de su «generosidad»».
Los abogados dijeron que hablar de Raúl Luis Martins Coggiola es hablar por consecuencia de «la debilidad económica de las autoridades y funcionarios de los tres niveles de gobierno, que no vieron más allá que el tamaño de sus bolsillos, sin preocuparse en lo más mínimo por la población y la imagen turística que tanto dicen defender».
Ahora el mal ha crecido y se ha multiplicado, mucho más con la protección de los amparos legales, pretexto muy a modo, usado por los responsables de aplicar la ley, pero que en su momento se vieron beneficiados del argentino, para vergüenza de Cancún y de la entidad en general, ahora evidenciada de nueva cuenta a nivel nacional e internacional.”
El escándalo del ex espía devenido en proxeneta hoy es tema tanto en México como en Argentina, la corrupción de funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires y del Estado de Quintana Roo así como de policías argentinos y mejicanos es solo una de las facetas del más vil de los comercios, la trata de personas.
Es de esperar que la Justicia Argentina y la Justicia Mexicana actúen como corresponde.


