En un comunicado entregado a la prensa señalaron que «No podemos olvidar que fueron los trabajadores, y en especial los técnicos aeronáuticos, los que más lucharon cuando Aerolíneas era absurda e indecorosamente vaciada durante los gobiernos neoliberales de Menem y De La Rúa; ni tampoco que en aquel tiempo la entonces Ministra de Trabajo, Patricia Bulrrich, pretendió llevar a delante una medida similar que -coherentes con nuestros principios- también rechazamos unánimemente».
Además, la Central General de los Trabajadores manifestó que «resulta impensable que los trabajadores aeronáuticos, que lucharon a través de sus organizaciones gremiales desde siempre en defensa de nuestra línea aérea de bandera, pretendan hoy causar daños irreparables que pongan en peligro su normal funcionamiento. Si hay controversias entre los trabajadores y la dirección de la empresa, éstas deben solucionarse por el diálogo, debiendo exigírsele a la patronal un mayor compromiso para la resolución de los conflictos».



