Un incendio en la cárcel de San Miguel, al sur de Santiago, provocó 83 muertos y al menos 14 heridos entre los reclusos y otros cuatro de las fuerzas de seguridad, y se investigaba posible negligencia en el auxilio a las víctimas, informaron las autoridades nacionales. El incendio comenzó a las 6 de la madrugada hora local luego de una pelea entre reclusos, según informó la Gendarmería -tal el nombre que recibe el cuerpo penitenciario en Chile-, que obligó a evacuar a más de 200 detenidos de los 1.900 que alberga la unidad carcelaria. Las primeras informaciones detallaron que las llamas se propagaron tras la quema de colchones, producto de una pelea entre los reos de los dormitorios 4 Norte y 4 Sur, de la torre 5. Desde el presidio, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo que los fallecidos pertenecen en su mayoría a los reos alojados en el lado sur de la torre 5, por las quemaduras sufridas y por asfixia. Sobre los heridos, Mañalich dijo que «hay 14 de carácter grave con quemaduras externas y de sus vías respiratorias», mientras que precisó que también sufrieron lesiones otros 3 integrantes del servicio penitenciario y un bombero. Sobre las condiciones carcelarias que enmarcan la tragedia, el ministro de Justicia, Felipe Bulnes, aseguró desde el lugar que tras auxiliar a las víctimas se «van a buscar responsabilidades hasta el final. Si hubo retardo en el auxilio o si hubo negligencia en los procedimientos». Bulnes garantizó que a pesar de la emergencia «no hay situación de motín, el resto del penal se encuentra en normalidad». No obstante, el funcionario del gobierno de Sebastián Piñera dijo que «sin adelantar conclusiones finales, hay que destacar lo difícil que se hacen los operativos en una cárcel en condiciones de hacinamiento» como al de San Miguel, que tenía una capacidad de 1.100 reclusos, es decir 800 menos de los que albergaba. Para el ministro, «esta lamentable tragedia que enluta al país se explica también por condiciones de hacinamiento que se vienen arrastrando por décadas y que las autoridades están abocadas a solucionar». Tras las primeras informaciones de las tragedias, llegaron al lugar decenas de voluntarios de bomberos y numerosos familiares de los reclusos, que, angustiados y en su intento de obtener información sobre sus parientes, derribaron varias de las rejas perimetrales.
Chile: Al menos 83 muertos en el incendio de una cárcel
Una pelea entre presos devino en la quema de colchones. Denuncian superpoblación carcelaria.

