El jefe de APTA chocó contra el Gobierno, quién lo responsabilizó por la medida de fuerza que obligó a la cancelación de todos los vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas. El secretario general de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), Ricardo Cirielli, negó ayer las acusaciones y dijo que el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, y el presidente de la compañía aérea, Mariano Recalde, lo usaron como una especie de chivo expiatorio para cubrir sus propios errores.
El secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, dijo este lunes que el gobierno «no va a tolerar» acciones como las de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, que encabeza Ricardo Cirielli, y precisó que las medidas que realizó el gremio durante el fin de semana causaron a Aerolíneas Argentinas un perjuicio de más de 20 millones de dólares.
«Llamamos a la reflexión no de los trabajadores sino de algunos dirigentes sindicales, como Cirielli, que nos complicó muchísmo el fin de semana a los argentinos», dijo Schiavi en declaraciones al canal C5N, en las que precisó que las medidas «causaron un perjuicio de más de 20 millones de doláres por el accionar desde el jueves».
El funcionario dijo que el gobierno «no va tolerar» estas acciones y que, por ello, se están «abriendo todas las instancias administrativas para ordenar el sistema», como el decreto presidencial conocido hoy que «pone orden sobre el sistema del espacio aéreo y le asigna esa tarea específica a la Fuerza Aérea Argentina».
En la misma línea, la embajadora argentina en Venezuela y ex secretaria general del sindicato de Aeronavegantes, Alicia Castro analizó que una “medida de fuerza es una medida legítima de los trabajadores pero hay que usarla con muchísima responsabilidad y cuando no queda otro remedio y cuando se han agotado todas las negociaciones, y no es el caso de lo que sucede actualmente en Aerolíneas Argentinas y Austral”.
Además, la ex secretaria general del sindicato de Aeronavegantes evaluó que el titular del gremio APTA “efectivamente ha promovido muchos paros encubiertos” y advirtió que “no hay que confundir los derechos de los trabajadores con ciertos privilegios”.
Respeto de la actitud de Cirielli, Castro amplió: “Da la sensación, da toda la sensación, de que trabajara para que alguien fuera dueño de Aerolíneas Argentinas”.
Asimismo, consideró que “no es legítimo que un sindicato, sea el que sea, realice un paro y perjudique sus propias fuentes de trabajo, la de sus afiliados y perjudique a los usuarios que son los que hacen mover la compañía, haciendo paros encubiertos, porque no les gusta determinado modelo de avión o porque no les gusta la ruta”.
Castro opinó también que le “parece muy muy oportuno el decreto 1840 que acaba de sacar el gobierno porque efectivamente como dijo el ministro (de Planificación Federal, Julio) de Vido, la actitud de Cirielli sin duda es una paro encubierto”, y enfatizó: “Yo detesto los paros encubiertos”.
”Me parece muy adecuado el decreto 1840 -agregó- que acaba de emitir la presidenta de la Nación (Cristina Fernández de Kirchner) para que vuelva el control del tráfico aéreo a la Fuerza Aérea”.



