El juez federal Julián Ercolini citó a declaración indagatoria al dueño de la firma Kosiuko, Federico Bonomi, en una causa que investiga supuesto «trabajo esclavo» en talleres contratistas de esa compañía de indumentaria.
Según fuentes judiciales, el magistrado hizo lugar a un pedido del fiscal federal Carlos Cearras.
En esta la causa, la Cámara Federal porteña había dictado el procesamiento de una mujer que subcontrataba al menos un taller de costura clandestino, donde se sometía a inmigrantes a condiciones de trabajo compatibles con la reducción a la servidumbre.


