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Continúa el conflicto entre Azerbaiyán y Armenia

El Mensajero Diario reproduce una carta escrita por el Embajador de la República de Azerbaiyán en Argentina, Mammad Ahmadzada, en referencia a las manifestaciones realizadas la semana pasada en la Embajada, debido a los sucesos ocurrido en Sumgait.

Acerca de los sucesos en Sumgait

Por Mammad Ahmadzada, embajador de la Republica de Azerbaiyán en Argentina

Con el fin de distraer la atención de la comunidad internacional de la Campaña Internacional de Concientización «Justicia paraJodyalí»(www.justiciaparajodyali.org.ar) y de su agresión contra mi pais, Armenia está llevando a cabo una acción de propaganda con información tergiversada sobre los acontecimientos de Sumgait. La organización de una marcha hacia la Embajada de Azerbaiyan en Buenos Aires por el grupo radical de la comunidad armenia ha tenido ese objetivo.

Los hechos de Sumgait, donde murieron tanto azerbaiyanos como armenios, deben considerarse en el contexto histórico de la agresión por parte de Armenia contra Azerbaiyán que concluyó con la ocupación de Nagorno Karabaj y otros 7 distritos adyacentes, que representan en total el 20% de los territorios internacionalmente reconocidos de Azerbaiyán y la expulsión de un millón de azerbaiyanos de sus tierras de origen.

Desde 1985, unos 11.000 azerbaiyanos fueron expulsados de Armenia, asentándose principalmente en Sumgait. El 19 de febrero de 1988, en Ereván comenzaron a realizarse manifestaciones masivas bajo la consigna “¡Armenia es únicamente para los armenios!” y fueron incendiados los centros culturales y hogares de azerbaiyanos. Dos días después militantes armenios mataron a dos jovenes azerbaiyanos en Nagorno Karabaj.

Después de ese hecho, del 26 al 28 de febrero de 1988 estallaron motines en Sumgait donde fueron asesinadas 26 personas, tanto armenios como azerbaiyanos. Entre los cabecillas detenidos había un delincuente de origen armenio, Eduard Grigorian, que fue declarado por la Corte Suprema como organizador de los motines y las matanzas y condenado a 12 años de prisión.

Los acontecimientos de Sumgait fueron planeados y ejecutados con el fin de dar una razón a las autoridades de Armenia para iniciar una amplia campaña anti-azerbaiyana y justificar su agresión contra Azerbaiyán. Luego de Sumgait se sucedieron otras tragedias más grandes, como la masacre de decenas de azerbaiyanos en Armenia a lo largo de 1988, la masacre de más de 400 azerbaiyanos en Bakú durante el Enero Negro de 1990, y el acto genocida de más de 600 azerbaiyanos en Jodyalí en febrero de 1992.

Aunque los responsables de los hechos de Sumgait fueron condenados por la justicia, los culpables del genocidio de Jodyalí por las fuerzas de Armenia no recibieron ningún castigo hasta ahora, por el contrario, desde hace años que algunos de ellos ocupan importantes cargos en Armenia. Por otra parte, Armenia continúa ignorando las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU, los cuales, reafirman el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de Azerbaiyán dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas, exigen la retirada inmediata, completa e incondicional de todas las fuerzas de Armenia de todos los territorios ocupados en Azerbaiyán, y piden el regreso de todos los refugiados y desplazados internos de Azerbaiyán a sus tierras de origen.

Azerbaiyán intenta alcanzar lo antes posible la resolución pacífica del conflicto de conformidad con el derecho internacional. Es nuestra expectativa que Armenia cumpla con las demandas de la comunidad mundial, retire sus tropas de los territorios de Azerbaiyán y permita el retorno de los desplazados azerbaiyanos a sus hogares. Todo eso puede crear una nueva situación en la región, contribuir a la paz e involucrar Armenia en la cooperación regional.