El principal escenario automoviístico nacional, el Autódromo Juan y Oscar Gálvez, cumplió ayer 59 años de vida. Construido en el apogeo del automovilismo nacional y por iniciativa de pilotos como Juan Manuel Fangio, el autódromo fue inaugurado el 9 de Marzo de 1952 por el intendente Jorge Sabaté.
Concebido a lo grande, con la mejor infraestructura de la época, el Autódromo fue una de las obras más importantes de la arquitectura deportiva moderna.
En 1953 se corrió allí el primer Gran Premio de Argentina, la primera competencia fuera de Europa, ganado en esa ocasión por el piloto italiano Alberto Ascari, que corría para la escudería Scuderia Ferrari. El corredor argentino Juan Manuel Fangio tuvo que abandonar en la vuelta 36 cuando falló la transmisión de su Maserati. Durante esa carrera ocurrió un accidente que se cobró la vida de 9 personas. Durante las décadas siguientes continuó albergando a la Fórmula 1 hasta que, en 1981, quedara fuera del calendario mundial. Recién entre 1995 y 1998 regresaría la máxima categoría a la Argentina y, en el circuito número 6, vería triunfadores a Damon Hill (1995 y 1996), Jaques Villeneuve (1997) y a Michael Schumacher (1998).
Las categorías nacionales, el Turismo Carretera y el Turismo Competición 2000, continúan teniendo como referencia al Gálvez, al cual utilizan para definir los calendarios y, en el caso del TC 2000, correr los 200 km de Buenos Aires.
Actualmente concesionado y luego de sobrevivir a numerosas épocas donde casi no contó con el mantenimiento adecuado, el autódromo del barrio de Villa Lugano continúa siendo, la principal referencia automovilística nacional y el único Clase A del país.



