Este paro levanta algunas reivindicaciones legítimas pero que parten de una lectura de la realidad que no compartimos. Porque es mentira que este gobierno no se esté ocupando de los jubilados y los pibes. Es insuficiente. Pero no puede ser desconocido.
Estas dos consignas, aunque reflejan temas importantes, no justifican un paro nacional porque en ambos ha habido avances importantes por medidas adoptadas por el gobierno nacional, a partir de muchas luchas populares. Hay proyectos importantes como el apoyo a la Ley de participación de ganancias (proyecto Recalde) y la nueva ley de entidades financieras (proyecto Heller), así como la pelea contra la precarización y el trabajo esclavo que este paro no levanta. Incluso los trabajadores de la provincia tenemos que trabajar para poder frenar los descuentos por los paros, medida del gobierno provincial que atenta contra lalibertad sindical. También tenemos que luchar para mejorar las condiciones del sistema de salud y educación provincial y el vaciamiento en áreas sensibles como niñez y derechos humanos.
Estas cuestiones no son tomadas en forma seria en la convocatoria realizada por el sector de Micheli. Otro factor importante es que este paro fue convocado por la fracción de Micheli de la CTA, a la cual nosotros no le reconocemos legitimidad. El congreso de Mar del Plata, es reflejo del fraude que el sector de Micheli-De Genaro llevaron adelante en nuestra Central el 23 de septiembre y en las complementarias truchas del 9 de diciembre.
En general un paro nacional es precedido de asambleas, paros parciales, paros de gremios, paros de ciudades, etc. Con programas o pliegos reivindicativos bien discutidos por la base. Trabajando bien las alianzas con otros sectores del campo popular. No existió ninguna de estas instancias intermedias, para garantizar su masividad, eficacia y acatamiento. Una medida de fuerza de carácter nacional debe tener todo este trabajo previo, sino es de carácter puramente testimonial y burocrático. En la lucha no se puede reemplazar a los compañeros por aparato.También creemos que para convocar un paro nacional, palabra mayor en la historia de las luchas de los trabajadores, en la situación actual de división de la clase trabajadora en cuatro direcciones es necesario buscar acuerdos con los otros sectores que sustenten, masifiquen y den un real carácter popular a dicha medida.
En esta oportunidad, y por las razones que fijamos, no estamos de acuerdo con esta medida. No es una negativa para siempre ni mucho menos. No queremos un paro general burocrático, queremos más apoyo concreto a conflictos reales de los trabajadores y a las causas populares como los juicios a los genocidas, la Ley de Medios, la estatización de las AFJ, Aerolíneas, el casamiento igualitario y otrasdonde la mudez de Micheli es atronadora.
Fuente: Gentileza ATE-Lista Verde


