Cerca de una quinta parte de los países del mundo padecerán agudos recortes en el suministro de agua en 2040. El cambio climático sigue perturbando el comportamiento de la lluvia y cada vez hay más poblaciones necesitadas del precioso líquido. Así lo atestigua un análisis emprendido por el World Resources Institute (WRI), una organización sin ánimo de lucro que investiga los recursos que le quedan al planeta.
El estudio clasifica a los países afectados en función de la intensidad del castigo que recibirán. Aquellos donde se cree que la crisis será más severa ocupan los primeros lugares del escalafón. Y Oriente Medio sobresale como la región más vulnerable. 14 de los 33 países que tienen más probabilidades de enfrentarse a recortes en el suministro de agua, están allí. Entre ellos, están los 9 países de los que se sospecha que serán extremadamente castigados: Bahréin, Kuwait, Palestina, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán y el Líbano.
“La región, de la que se puede decir que tiene los peores registros en recursos acuíferos, se apoya fuertemente en el consumo agua subterránea y de agua desalinizada, y se enfrenta a extraordinarios desafíos relacionados con el consumo de agua en el futuro”, detalla el informe.
Hay otros países que muy probablemente experimentarán recortes en el suministro. Entre ellos se cuentan superpotencias económicas como Estados Unidos, China e India. Estos tres países ya batallan a día de hoy contra problemas de escasez, y seguirán padeciendo niveles parecidos hasta 2040. Claro que, algunas provincias, como el sudoeste estadounidense o la región autónoma de Ningxia, en China, podrían enfrentarse a un castigo colosal. Se contempla que el déficit pueda incrementar del 40 por ciento actual, al 70 por ciento en 2040.
Australia, Indonesia, Filipinas, Mongolia, Namibia, Sudáfrica, Botswana, Perú, Chile y distintos países del norte de África, también se enfrentan a un elevado riesgo de escasez de agua para 2040.
Los investigadores han dividido el mundo en distintas pequeñas áreas para acometer el estudio. Estas están asociadas a las previsiones de lluvia contempladas en la zona y al crecimiento de la demanda. Así, aquellos países en los que se prevé que su necesidad de agua alcanzará más del 80 por ciento de sus depósitos disponibles, han sido clasificados como países “de riesgo extremo” de escasez.



