Tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, (España) mediante el cual no se admitían los despidos propuestos por el Gobierno de Fabra por “vulneración de derechos fundamentales y libertades públicas”, la decisión de no acatar el fallo por parte del gobierno del Partido Popular desembocó en una orden de cierre en base a un agujero económico en la Radio y la Televisión de más de 1.200 millones de Euros.
Los trabajadores de la Televisión Pública Valenciana, Canal 9, emitieron en directo durante más de 12 horas todo el proceso de cierre por parte la policía y un agente judicial, el desalojo y posterior corte de la señal, como medida desesperada de dar a conocer la “insólita” decisión del gobierno autonómo de Valencia de cerrar el canal.
Entre lágrimas, los trabajadores se han despedido en directo de la audiencia y han pedido la dimisión del alcalde valenciano, quien hasta el momento no ha dado explicaciones a la prensa acerca del corte la señal de emisión de esta histórica televisión.
En tanto, el presidente de España, Mariano Rajoy, señaló que “Perder el puesto de trabajo es muy poco agradable, muy poco grato, le genera inquietudes de futuro y entiendo a los trabajadores de la televisión valenciana porque es algo tremendamente doloroso” . “En España en los últimos años, hemos asistido a la caída de muchas empresas y queremos que estas noticias desaparezcan, que ninguna empresa más tenga que cerrar. Creo que la decisión de la Generalitat ha tenido que ser muy dura”.


