El avión, un Fokker F-28, partió a las 6 con destino a La Habana, para «recibir los restos de los argentinos» que murieron en ese accidente, y en el que viajaron 16 familiares de las 10 víctimas de nacionalidad argentina.
El accidente fue protagonizado por un avión de la aerolínea cubana Aerocaribbean en el centro de Cuba, cuando volaba sobre la provincia de Sancti Spiritus.
Las autoridades estimaron que el avión «llegó al aeropuerto José Martí de La Habana alrededor de las 23 o 24 hora argentina» y antes «realizó varias escalas en el transcurso del viaje por razones técnicas».


