El portero declaró que la madrugada del sábado 15 de junio, cuando fue detenido por el crimen de Ángeles Rawson, fue «hostigado» y «apretado» dentro de la fiscalía por personal policial para autoincriminarse en el hecho.
Durante la audiencia de indagatoria ante el juez de instrucción Javier Ríos, que se extendió 45 minutos, Mangeri sólo declaró sobre los supuestos apremios policiales y se negó a hablar sobre las acusaciones en su contra respecto al crimen de Ángeles.
Según fuentes judiciales, Mangeri escuchó pacientemente los cargos que obtuvieron los investigadores respecto a su participación en el hecho, entre los que figuraron los últimos resultados científicos relacionados a las muestras obtenidas en el edificio de Ravignani 2360.
Luego decidió realizar algunas aclaraciones respecto a las horas que pasó dentro de la fiscalía de María Paula Asaro la madrugada del 15 de junio último, día en que fue detenido.
Aconsejado por su abogado defensor Miguel Ángel Pierri, Mangeri le contó al juez que esa madrugada fue «hostigado» y «apretado» por personal policial para «hacerse cargo» del hecho, y aclaró que el jueves de esa misma semana había sido amenazado por varios hombres que se movilizaban en un automóvil Polo.
En la audiencia, además del juez, estuvieron presentes su abogado defensor y la fiscal que instruyó el expediente, María Paula Asaro.
El abogado Pablo Lanusse, quien representa al padre de Ángeles, Franklin Rawson, aguardó la finalización de la indagatoria en uno de los pasillos del quinto piso de tribunales.
Luego de la indagatoria, Mangeri salió esposado y custodiado por tres guardias del servicio penitenciario que lo trasladaron nuevamente al Penal de Ezeiza.
Ahora el juez Ríos resolverá mañana o a más tardar el miércoles próximo la situación procesal de Mangeri.


