Si bien la desmedida sentencia de Griesa sólo bloquea los pagos de bonos con jurisdicción estadounidense, ya existen antecedentes de intentos por parte de los buitres de alcanzar bonos emitidos bajo otras leyes.
Respecto de esta demanda, el ministerio de Economía emitió un comunicado esta noche en donde afirma que “No es otra cosa que un nuevo intento desesperado, ante el fracaso de los fondos buitre en su tentativa de frenar la reciente colocación, en la que amenazaron abiertamente a los compradores del BONAR 24, sin ningún éxito”.
El 21 de abril, el gobierno argentino recaudó, a una tasa de interés de un dígito, 1.415 millones de dólares, casi el triple del plan de emisión original. La exitosa operación, se realizó bajo jurisdicción local y sin la intervención de ningún banco privado colocador o asesor, volviendo la emisión inembargable ni sancionable.
Luego de la presentación ante el tribunales de Nueva York, el NML Capital envió un comunicado lamentando que “ya han transcurrido cuatro meses desde la expiración de la cláusula RUFO, que era la excusa primaria de la Argentina para no negociar el año pasado y todavía se niega”.
La cartera de economía contestó que los buitres, “en lugar de negociar una solución equitativa redoblan a cada paso un accionar extorsivo que no conduce a nada. Las medidas ahora solicitadas por Aurelius y Blue Angel no hacen más que profundizar el fracaso de estas acciones extorsivas como modo de solución al conflicto”.


