El GP de Canadá, corrido ayer en Montreal, fue una de las carreras más particulares de los últimos años, ya que estuvo signada por las inclemencias climáticas, que por poco no obligan a suspenderla.
En esa odisea, que tuvo innumerables salidas del auto de seguridad, accidentes e incluso estuvo detenida durante dos horas, emergió la figura de Jenson Button quien, a bordo de su McLaren Mercedes, cortó la racha de Sebastian Vettel, quien se encaminaba a su sexta victoria de la temporada.
Button casi queda afuera cuando su compañero, Lewis Hamilton, le cerró el paso y casi lo deja sin competencia (las consecuencias del toque las terminó sufriendo el inglés). Luego, fue sancionado con un pase y siga por boxes que lo dejó entre los últmos puestos y finalmente, se tocó con Fernando Alonso, que fue observado por los comisarios pero no mereció sanción.
Cuando se reinició la carrera, a diez vueltas del final, pocos podían preveer el final: Vettel, al frente, parecía tener todo controlado; Schumacher, segundo, buscaba la heróica y Button, detrás de Webber, parecía conformarse con el cuarto puesto.
Sin embargo, Button, se puso segundo a cinco del final y, a puro récord de vuelta, empezó a presionar a Vettel quien, inesperadamente en el último giro, salió mal pisado de una curva y le cedió el primer lugar a Jenson.
«Todo ha sido muy emocional desde la salida. En la última vuelta, estaba cazando a ‘Seb’ (Vettel) y el se salió en la parte mojada del circuito y aproveché mi oportunidad», señaló Button felíz por su triunfo.


