De cara al balotaje porteño que se celebrará este domingo en la Ciudad, el Mensajero Diario realizó una entrevista con Rafael Gentili, el legislador porteño de Proyecto Sur quien dijo que apoyará a Daniel Filmus en la segunda vuelta.
En los últimos días se mostró como uno de los legisladores de Proyecto Sur que votará a Daniel Filmus en el balotaje. Si bien este espacio siempre se manifestó a favor de la libertad de acción para sus votantes; ¿Esto rige también para quienes forman parte de la fuerza?
La posición que expresé en la carta es sostenida por un grupo importante de compañeros con los que venimos manteniendo, desde hace tiempo, una intensa discusión. Consideramos que nuestro voto a Filmus se enmarca dentro de los márgenes de la libertad de acción.
¿Cuál cree que es la diferencia fundamental entre las dos fórmulas que competirán el próximo domingo?
La fórmula de Filmus, con todas las diferencias que podemos tener en el plano nacional con el kirchnerismo, expresa en el marco del balotaje una opción más alentadora para discutir el futuro de la Ciudad. La fórmula de Macri expresa los intereses de la corporación inmobiliaria, la judicial, y las empresas contratistas del Estado. Me parece que estos son, muy a grandes rasgos, los actores en disputa en el balotaje.
¿Considera que Filmus puede dar vuelta la elección, y aventajar a Macri tras los números que sacó en primera vuelta?
Pienso que es una tarea muy difícil pero también es importante disputar la brecha con el macrismo, porque cuantos más votos saque en esta segunda vuelta, va a avasallar con más fuerza a los sectores excluidos por su gestión.
¿Cuál es el balance general que hicieron de esta elección a nivel general y en particular del espacio del que forma parte?
El resultado de la primera vuelta habla de la necesidad impostergable de avanzar hacia un armado de izquierda en la ciudad que sea tanto o más sólido que el armado de la derecha que hay que derrotar. A la luz de la elección en la ciudad de Buenos Aires, pero también a la luz de la elección de Santa Fe, en donde Del Sel traccionó muchísimos votos provenientes del peronismo «local» (expresado por Reutemann, por ejemplo), un primer punto a tener en cuenta es que el peronismo no está en condiciones de conducir un frente de ese tipo, pero a la vez debe formar parte.
¿Qué significarían otros cuatro años de gestión macrista?
Significarían la profundización de un modelo excluyente. Esta definición que parece muy ideológica y a priori da la sensación de que no tiene incidencia en la gestión concreta de la ciudad, en realidad incide todo el tiempo y sobre todos los sectores sociales, porque no hay ningún tipo de planificación acerca de qué se hace con «el excluido». Esto es, agarro un hospital, le saco insumos, le saco médicos, le saco áreas más complejas, lo vacío todo, pero después no tengo ninguna alternativa para el que iba a ese hospital. Y esto es gravísimo, porque entonces no solamente vamos por cuatro años más de vaciamiento del Estado y ultraje de los derechos de los porteños, sino que encima no tengo ninguna política de contención de toda esa debacle.



