El sacerdote César Grassi había afirmado esta mañana estar «tranquilo y en paz» al referirse a la condena de quinceaños que recibió por abuso sexual de menores, al llegar a los Tribunales de Morón.
Además, afirmó que la condena «es una cruz que hay que saberla llevar». «Con el tiempo se va a poder tener claridad. La Justicia lleva tiempo», declaró el sacerdote a la prensa al arribar pasadas las 8 a los tribunales de Morón, donde hoy será notificado de las últimas resoluciones en su contra y el pedido de detención.
En ese marco, el ex director de la fundación Felices los Niños añadió: «Estoy tranquilo, tengo paz y creo en Dios; y (tengo) esperanza en la justicia del hombre, porque para eso está instituida».
Cabe destacar que Grassi, fue condenado en tres instancias por abuso sexual agravado y corrupción de menores, debía presentarse hoy antes la Justicia. La fiscalía y la querella esperan su «inmediata detención».
«Hasta el momento no hay noticias de ninguna fuga, por lo que entendemos que se va a presentar», manifestó el fiscal de Morón, Alejandro Varela, quien pidió la «detención inmediata» de Grassi al «haberse agotado todas las instancias provinciales de apelación».


